La reforma penal tributaria que aprobó el Congreso Nacional a fines del año pasado benefició al empresario detenido Lázaro Báez y a sus hijos Leandro y Martín, quienes fueron sobreseídos parcialmente por el juez en lo penal económico Ezequiel Berón de Astrada.

Es el expediente en el que estaba cerca de ser enviado a juicio oral por no pagar los aportes previsionales de los empleados de sus empresas. La nueva ley actualizó los montos de evasión que son considerados delitos y varios de los períodos por los que Báez estaba acusado ya no pueden ser perseguidos penalmente. Es porque la Constitución Nacional y el Código Penal establecen que siempre se debe aplicar la norma más benévola para los acusados. Es lo que se conoce como "la ley penal más benigna".

Algunos de los investigados son Lázaro, Leandro y Martín Báez, Jorge Chueco, César Andrés, y Julio Mendoza, por retención de aportes a empleados de una 14 empresas entre ellas Austral Construcciones, Epsur SA, M&P, Valle Mitre, entre otras.

Los sobreseimientos se dan luego que todos los imputados fueran procesados por "apropiación indebida de recursos de la seguridad social" y con embargos por 86 millones de pesos.

La nueva ley modificó los plazos que se contemplaba para que se depositen total o parcialmente los aportes, pues antes eran diez días corridos y ahora se elevaron a treinta, y también los montos se establecieron en 100.000 por cada mes.