La llegada del Presidente Alberto Fernández al helipuerto de la Casa Rosada al mediodía del viernes arrojó la primera novedad: Fernández bajó del helicóptero que lo trajo de Olivos junto al Secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello, y al otro secretario de Estado, Gustavo Béliz.

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Sobresalió la ausencia de Juan Pablo Biondi, el secretario de Comunicación, y blanco de las críticas de Cristina Fernández de Kirchner en la carta del jueves. Biondi llegó solo un rato después a la Casa Rosada. A las 18.26 publicó su renuncia indeclinable al cargo. Dijo lamentar y sentirse ofendido por los comentarios de la vicepresidenta, a quien califica de “líder indiscutible” del Frente de Todos. Biondi pasó por la sala de periodistas acreditados en la Casa Rosada. Hizo un comentario sobre la carta de renuncia. “Se la di en manos, no a los medios”. Un dardo para Wado de Pedro, quien comunicó su renuncia en las redes sociales. La carta de Biondi termina con un “sinceramente” que precede a su firma.

Alberto Fernández llegó a Casa Rosada en medio de las gestiones para reformar su Gabinete.

El vocero presidencial se transformó así en el primer recambio del Gabinete nacional. De inmediato empezaron a correr versiones sobre su remplazo. Una de ellas apuntó a Eduardo Roust, publicista ligado al peronismo porteño desde hace décadas. Muy cercano a Víctor Santa María, líder sindical de los porteros y cabeza del multimedios Octubre. Otra versión apuntó hacia Aníbal Fernández. El interventor de los Yacimientos Carboníferos Río Turbio se había reunido ya con Alberto Fernández en la víspera. El conocimiento del funcionamiento del Estado, su experiencia política y su locuacidad, también, lo posicionaban para el cargo.

“Voy a ordenar el Gabinete y terminar con esta discusión, ya lo tengo bastante avanzado”, dijo el Presidente Fernández por la mañana, en charla con el periodista Roberto Navarro.

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Hasta la noche del viernes, sin embargo, no se sabía cuándo Alberto Fernández anunciaría la salida de su jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. El funcionario fue otro de los blancos de Cristina Kirchner en su carta. Cafiero llegó al mediodía a la Casa Rosada, se fue a las 14; volvió un par de horas después. Pasó por el ministerio de Economía. No se informó si se reunió con el ministro Martín Guzmán.

Desde fuentes gubernamentales empezaron a trascender algunas definiciones sobre el perfil del Gabinete que se viene: ministros y ministras con perfiles que combinen ejecución y experiencia política.

Santiago Cafiero llegó a la Rosada al mediodía.

Tampoco había información hasta el viernes a la noche sobre la aceptación o rechazo de las renuncias presentadas. Wado de Pedro fue el primero que pateó el tablero con una carta de renuncia, el martes pasado. Le siguieron dirigentes de La Cámpora como Fernanda Raverta y Luana Volnovich; los ministros kirchneristas Bauer y Salvarezza. También presentó su renuncia Juan Canbandié, ex Cámpora, que este viernes estuvo en Bariloche junto a otro ministro, Jorge Taiana, por los operativos contra los incendios. Taiana, pese a su cercanía con la vicepresidenta, tampoco presentó su renuncia, igual que Jorge Ferraresi o Carlos Zannini, otros dos funcionarios kirchneristas.

Los posibles nombres para el Gabinete

Gabriel Katopodis recibió por la mañana en su despacho a Jorge Capitanich. Por la tarde, el gobernador de Chaco, con otra carta pública, negó su incorporación al Gabinete. Los ministro Katopodis, Miguel Zabaleta y Matías Lammens se repartieron estos días las llamadas a los mandatarios provinciales para tenerlos al tanto de los acontecimientos.

El ingreso de dirigentes políticos a la Casa Rosada motorizó versiones sobre el recambio ministerial. Sorprendió ver entrar a Alberto Iribarne, exministro de Justicia de Néstor Kirchner. El titular de esa cartera, el peronista Martín Soria, estuvo entre los que pusieron su renuncia a disposición presidencial.

Alberto Iribarne ingresando a Casa Rosada Foto Federico Lopez Claro

Otro nombre que suena fuerte es el del exministro de Agricultura de Cristina Fernández y expresidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez. Todos recuerdan que asumió en 2009, tras el tropiezo del gobierno de Cristina Fernández con la 125. Le reconocen que apaciguó los ánimos entre el Gobierno y el campo, con su capacidad para tender puentes. Tiene un vínculo muy estrecho con la Iglesia Católica.

Daniel Scioli, embajador de la Argentina en Brasil. (Foto: Gentileza Clarín)

En la ronda de nombres, también se mencionó a Daniel Scioli. El embajador en Brasil publicó temprano en Twitter novedades sobre exportaciones al norte brasileño. Desde su entorno dijeron que no había nada para comentar.

Dos gobernadores entraron en el juego de versiones. Sergio Uñac estuvo reunido el jueves con Alberto Fernández. Fuentes cercanas al gobernador de San Juan, dijeron que no se habló de ninguna propuesta para incorporarse al Gabinete. Al día siguiente, las especulaciones sobre su incorporación continuaban.

Sergio Uñac y el presidente Alberto Fernández, en Olivos.

El otro gobernador es Juan Manzur. El mandatario de Tucumán también se había reunido a solas con Fernández. En Olivos. Fue el jueves, casi en simultáneo a la carta de Cristina Kirchner en la que lo nombraba. “El martes 14 tuvo lugar, otra vez en Olivos, mi última reunión con el Presidente de la Nación (…). Allí le manifesté que era necesario relanzar su Gobierno y le propuse nombres como el del gobernador Juan Manzur para la Jefatura de Gabinete”. En Tucumán dicen que difícilmente Manzur deje la gobernación a su vice, Osvaldo Jaldo.

En Casa Rosada, en la noche del viernes, nadie informó cuándo podrían concretarse los relevos. Ni cuáles serán.

Por la corresponsalía de Buenos Aires.