El ex vicepresidente Amado Boudou se encuentra en prisión domiciliaria al estar condenado por corrupción en el caso Ciccone y lo peculiar es que pasa su tiempo en una suntuosa casa ubicada en Quinta Galli, el barrio más coqueto de Avellaneda.

Se trata de una casa con cuatro pisos conectados por un ascensor, un parque con palmeras que rodean una gran pileta a metros del quincho.

Clarín confirmó con dos vecinos que integran el grupo de WhatsApp de personas que viven en Quinta Galli, que se mostraron enojados con la llegada del ex vicepresidente el 23 de septiembre del año pasado.

Cuando nos enteramos que se había instalado en una de las casas más lujosas del barrio, que estuvo desocupada mucho tiempo, algunos vecinos quisieron organizar un escrache”, reveló al medio antes mencionado una mujer que vive en esa misma cuadra.

“Yo no lo compartí, no me parece, pero todos estamos muy descontentos de que esté acá. Además, hay mucha bronca porque todos creemos que el alquiler y los gastos los paga la municipalidad de Avellaneda”, agregó.

La fachada de la mansión es sobria: ladrillos pintados de blanco y terminaciones de madera en ventanas y balcones. En el interior, tiene cinco dormitorios distribuidos en cuatro pisos, varios ambientes organizados como livings y play room, y baños en todas las plantas y el espacioso jardín con pileta y quincho.

Boudou fue condenado en 2018 por cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con la función pública. Un año después, la Cámara de Casación confirmó esa sentencia. Y hace un mes, la Corte rechazó el pedido para que el máximo tribunal revierta esa situación