La madre de Santiago “Chano” Charpentier aseguró este jueves que que su hijo en ningún momento agredió físicamente a nadie y que ella no lo vio empuñar un cuchillo, según informaron fuentes judiciales.

// Mirá también: Caso Chano: un testigo declaró que escuchó varias veces el grito “alto” antes del disparo del policía

Marina Charpentier declaró ante el fiscal Martín Zocca, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Zárate-Campana, durante casi dos horas. Al retirarse de la sede judicial situada en la calle 25 de Mayo 936 de Campana, hizo un corazón con los dedos y dijo que su hijo “está bien”.

Marina CharpentierGoogle

Chano fue baleado en el abdomen por un policía al que presuntamente intentó apuñalar mientras estaba bajo un aparente brote psicótico en su casa de Exaltación de la Cruz.

La testigo dijo que su hijo “no estuvo agresivo con ella, que él en ningún momento agredió físicamente a nadie y que ella no lo vio armado con un cuchillo”.

También dijo que para ella no fue un disparo justificado el que realizó el policía Fernando Nahuel Amendolara (27), el único imputado que tiene la causa, y que su hijo manifestó esa noche que él no quería internarse.

// Mirá también: Quedó imputado por el delito de “lesiones gravísimas agravadas” el policía que disparó a Chano

Caso Chano: el fiscal realiza una pericia clave en la casa del músico.(Captura TV)

El marido de Marina, Oscar José Ottonello, declaró más temprano. Dijo que él no presenció el momento en que Chano fue baleado ya que no se encontraba en el mismo lugar, sino afuera del predio y que se enteró de lo sucedido por los dichos de su esposa.

Estaba prevista también para este jueves la testimonial de un tío del músico, Esteban Charpentier, pero fue reprogramada por el fiscal para el lunes próximo.

Chano Charpentier continúa internado

Por el balazo, Chano Charpentier resultó afectado en uno de sus riñones, el páncreas y el bazo. Está internado hace 10 días en el sanatorio Otamendi del barrio porteño de Recoleta.

El oficial Amendolara está imputado por el delito de “lesiones gravísimas agravadas por el uso de arma de fuego y por ser funcionario policial”, que prevé una pena de hasta 15 años de prisión.

Con información de Télam.