El exministro de Salud del macrismo, Adolfo Rubinstein, calificó como un “golpe profundo” a la ética y la moral el escándalo de las vacunaciones VIP que se dieron en el Ministerio y que se conocieron el viernes, tras lo cual Ginés González García fue separado de su cargo y reemplazado por Carla Vizzotti. También aseguró que “no le sorprendió” la maniobra.

“Es un golpe profundo a las bases éticas y morales en el contexto de la pandemia, con una sociedad angustiada, con una segunda ola que puede llegar en dos meses. Esto es una suerte de torpedo por debajo de la línea de flotación del Gobierno. Lo que devela es que entre el discurso de defensa de la vida, de los más vulnerables, de la equidad, la igualdad y las acciones hay una disonancia cognitiva enorme”, dijo Rubinstein en radio Continental.

Y amplió: “Habían trascendido ya episodios a lo largo y a lo ancho del país con intendentes, legisladores, con los chicos de La Cámpora vacunándose y partidizando la campaña de vacunación en la Provincia. Esto no es algo que sorprendió. Uno empieza a naturalizar todo, lo cual es terrible”.

Sobre los allegados a González García y al Gobierno Nacional, que recibieron la primera dosis de la Sputnik-V de forma irregular, entre ellos el periodista K Horacio Verbitsky y los legisladores Jorge Taiana y Eduardo Valdés, Rubinstein consideró que tienen que recibir la segunda dosis.

“Se tienen que aplicar la segunda dosis, la inmunidad completa es con dos dosis. Si uno da una sola dosis, confiere inmunidad parcial, que puede potencialmente seleccionar la aparición de estas nuevas variantes que están surgiendo en muchos lugares”, expuso.

El exministro no despegó a la actual mandataria, Vizzotti, del escándalo del fin de semana. “Vizzotti tiene una buena formación técnica, tiene trayectoria como infectóloga, estuvo a cargo de vacunas durante muchísimos años, incluso en parte de la gestión de Macri antes de que yo asumiera... No es que le falte experiencia, pero la realidad es que Vizzotti fue la segunda del equipo de Ginés y fue de algún modo quien comandó no solo la gestión de la pandemia y el plan de vacunación, sino que fue prácticamente la número uno del ministerio en los últimos meses, cuando de algún modo se había desplazado a Ginés de la centralidad de la autoridad sanitaria, esa es la realidad”, analizó.

Por eso, pidió “un golpe de timón” para “reencauzar” la gestión de la pandemia y de la campaña de vacunación. Este mismo lunes, la flamante ministra se reunió con el jefe de Gabinete Santiago Cafiero y anunció luego un fuerte compromiso por “transparentar” los procesos de inoculación en todo el país.