El intendente de Rojas, Claudio Rossi, denunció al juez de paz de la localidad bonaerense, Luciano Callegari para que se investigue si se cometió algún ilícito en la forma en que el magistrado llevó adelante las sucesivas denuncias por amenazas de muerte y violencia de género que Úrsula Bahillo presentó antes de ser víctima de un femicidio.

Úrsula, de 18 años, fue asesinada a puñaladas por su exnovio, el oficial de la Bonaerense Matías Martínez. Previo a eso, tenía 18 denuncias por violencia de género, varias presentadas por la adolescente desde el 9 de enero de 2021. Sin embargo, el 8 de febrero el juez dio la orden de que se le otorgara un botón antipánico y custodia policial.

Úrsula Bahillo, víctima del femicidio en Rojas. (Facebook)Facebook

Ahora Rossi denunció penalmente a Callegari ante la fiscalía del departamento Judicial Junín “sin perjuicio de la probable promoción de un juicio político”. En su presentación el funcionario detalló las veces en que Úrsula y su familia denunciaron a Martínez.

Úrsula también había denunciado que Martínez la embistió con su auto cuando iba en moto. El 6 de febrero de 2021, Úrsula se presentó de madrugada en la Comisaría de la Mujer de Rojas para informar que el policía la había acosado en un bar.

Según relató Rossi, Callegari recibió “de modo electrónico” la denuncia de Úrsula a las 8.00 del sábado 6. Pero “recién remitió las comunicaciones sobre lo resuelto a la Municipalidad de Rojas, el lunes 8 de febrero a las 14.16”. Es decir que hay una demora innecesaria en la obtención de la custodia policial y el botón antipánico.

El acusado de asesinar a Úrsula Bahillo, Matías Martínez, en una celda.

Finalmente, se produjo el trágico desenlace el lunes por la tarde, cuando Martínez llevó a Úrsula a un monte a 11 kilómetros de Rojas y en ese lugar le dio 15 puñaladas hasta matarla. Tras el femicidio se autolesionó en el abdomen con el mismo cuchillo.