“No es lo mismo vacunar en la Ciudad, donde hay asfalto y luz en todos lados”, manifestó Axel Kicillof, gobernador de la Provincia de Buenos Aires, en diálogo con la radio AM 750. En la entrevista, el funcionario aseguró que en el territorio que dirige ya está vacunado “casi el 100 por ciento del personal de salud”. Además, se abrió un espacio en la Casa de la Provincia, para quienes tienen domicilio bonaerense pero trabajan en Capital Federal puedan vacunarse de manera más práctica.

“Lo que pasó en el Luna Park, en la provincia no pasa”, dijo, al momento de referirse a la campaña implementada por el Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta. Y detalló cómo realizan las tareas: “Estamos vacunando bien, con gazebos, agua, sillas”, y señaló que la cifra diaria de inoculados equivale a “un estadio de River completo por día”. “Tenemos que avanzar a ritmos similares en AMBA”, subrayó.

Asimismo, destacó: “Hay un montón de clínicas privadas en la provincia y yo podría darles las vacunas, pero eso sería una privatización. Se decidió que sea una campaña pública”.

En otro orden, se refirió a la denuncia penal realizada contra su esposa, Soledad Quereilhac, por la convocatoria a la escritora Beatriz Sarlo para que participe de una campaña de personajes reconocidos a favor de la vacunación que luego no se realizó. “Me enteré ayer que el macrismo, incluido Yamil Santoro y el diputado nacional José Luis Patiño (PRO), habían denunciado a mi esposa. La denuncia es ridícula. Repugnante. Ningún abogado podría darle importancia. Me resulta una actitud casi mafiosa meterse con mi esposa y mi familia”, manifestó.

“Hay una parte del Poder Judicial que tiene conexión con el macrismo, con los medios de comunicación macristas y con los servicios de inteligencia”, dijo Kicillof, al mismo tiempo que comparó la situación nacional con el caso del expresidente brasileño Luiz Inacio “Lula” Da Silva, al que le anularon sus condenas.

“Uno ve lo que pasó en Brasil con Lula y entiende que el daño está hecho: Jair Bolsonaro es presidente. Lo mismo ocurre en el resto de Latinoamérica con la campaña de desprestigio”, reflexionó.

A pesar de toda la controversia con el caso Sarlo, Kicillof aseguró: “No descarto que si llegan más vacunas, haya que hacer una campaña para que la gente se vacune”.

Con información de Télam