Cuando parecía que la ley de etiquetado frontal de alimentos estaba a solo un paso de convertirse en realidad, los tironeos propios de la grieta cobraron fuerza en plena campaña electoral y hay dudas sobre el quórum en la sesión especial convocada para este martes a las 11, que ahora corre riesgo de fracasar.

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Sergio Massa en Diputados.

Hasta la semana pasada, Juntos por el Cambio garantizaba presencias y votos de la mayoría de sus diputados para sancionar la ley, y así se lo hicieron saber a diputados del oficialismo en diálogos informales. Pero el Frente de Todos convocó a sesionar sin consulta previa, con escasa anticipación y sin un temario acordado.

En efecto, el titular de la Cámara baja, Sergio Massa, no contactó a la oposición para trazar una hoja de ruta luego de resolver la vuelta a la presencialidad, y por eso el interbloque de Mario Negri endureció su postura: dejará que el oficialismo llegue al número por sus propios medios.

La decisión se tomó en un zoom de urgencia donde, según pudo reconstruir este medio, hubo duros cruces y mucha tensión. Parte de la UCR intentó convencer de bajar a la sesión para facilitar la aprobación de la ley, pero el PRO y la Coalición Cívica se negaron y Negri quiso privilegiar la unidad.

Mario Negri, de Juntos por el Cambio. Foto: José Hernandez

“Juntos por el Cambio tiene una postura mayoritaria a favor del etiquetado frontal, pero no sumaron temas clave como la emergencia educativa. El Frente de Todos deberá conseguir el quórum”, sentenció Negri, incluso a costa de radicales que se pusieron la causa al hombro, como Diego Mestre, Brenda Austin y el senador Julio Cobos, uno de los autores del texto.

El camino elegido por la mayoría fue el de exponer al oficialismo, que siempre tuvo diferencias internas en torno a la ley de etiquetado. El bloque se divide entre el empuje de Máximo Kirchner y La Cámpora, los legisladores tucumanos y jujeños que rechazan la ley, la inacción de Sergio Massa y la llegada de Juan Manzur a la Jefatura de Gabinete.

Máximo Kirchner, jefe del bloque de diputados del Frente de Todos.

En el Interbloque Federal, que preside Alejandro “Topo” Rodríguez, también hay malestar por el modo en que el oficialismo convocó a sesionar. “Acuerdan entre ellos reactivar las sesiones presenciales y nosotros nos enteramos por los diarios”, se quejó ante este medio uno de sus miembros, cansado de ser espectador de las negociaciones parlamentarias.

La máxima expresión de este fastidio está en Córdoba Federal, el bloque referenciado en el gobernador Juan Schiaretti, que hace esfuerzos denodados por mostrarse fuera de la grieta en medio de la campaña electoral. “Si no hay consenso, no daremos quórum”, anticipó a este medio Carlos Gutiérrez.

Por el contrario, el mendocino José Luis Ramón salió a pedir la ley a viva voz y trabaja para que Unidad Federal para el Desarrollo aporte al quórum. Pero el rionegrino Luis Di Giácomo, que integra esa bancada, pide agregar a la sesión la prórroga de la Ley Ovina, que aumenta el financiamiento para ese sector ganadero.

En este complejo escenario, Kirchner admitió que el oficialismo tendrá dificultades para reunir los nueve diputados que le faltan para el quórum y cargó la responsabilidad sobre la oposición. “Espero que mañana haya quórum. Nosotros solos no llegamos, por diferentes motivos. Espero que sea una sesión en la que podamos votar en favor de mejorar la calidad de vida”, dijo a radio El Destape.

Kirchner aprovechó para lanzar una chicana: “Esperamos que Juntos, o Cambiemos, o como se llame, deje de lado por un ratito el tema de la presidencia de la Cámara baja y podamos votar leyes que favorezcan al conjunto de la sociedad”.

El Frente de Todos tiene dos bajas de diputados que renunciaron: Facundo Moyano (dimitió en agosto por diferencias con el oficialismo) y Cristina Álvarez Rodríguez (asumió en el Ministerio de Gobierno bonaerense). Deben jurar sus reemplazantes, Lucio Yapor y Natalia Souto, pero lo harán una vez iniciada la sesión.

A eso se suman las complicaciones para conseguir vuelos, que afectan a todos los diputados por igual. Según la última resolución de Massa, no habrá ninguna excepción por cuestiones de salud: aquellos diputados que no estén en el recinto se computarán como ausentes, como siempre funcionó.

Los jefes de bloque se verán las caras después de varios meses en la reunión de Labor Parlamentaria prevista para las 9.30. Será el primer round de una extensa jornada y el escenario donde se definirá si el oficialismo acepta ampliar el temario, que además de la ley de etiquetado incluye proyectos para trabajadores viñateros y personas en situación de calle.

Por la corresponsalía de Buenos Aires.