El ministro de Economía, Martín Guzmán, participó este jueves en el evento anual del Consejo de las Américas y formalizó un cálculo alentador que realizaron en el Gobierno. Según este, la recuperación de la economía es más fuerte de lo previsto y que por ello el Producto Bruto Interno (PBI) terminará el 2021 con un avance acumulado del 8 por ciento.

//Mirá también: Alberto Fernández ordenó apurar la reconversión de planes sociales, un gasto de $112.000 millones

Hemos recientemente actualizado nuestras proyecciones de crecimiento económico, en particular del crecimiento del Producto Bruto Interno, de 7% para el año 2021 a 8%. Junto a ello, lo que vemos es un crecimiento de la inversión. La inversión creció en el primer trimestre del corriente año 6,1% sin estacionalidad con respecto al último trimestre del año 2020 y 38,4% fue la variación interanual en términos reales”, indicó el funcionario nacional.

En esta edición, el evento anual del Consejo de las Américas abordó “la perspectiva de la Argentina en el contexto de la pandemia, los planes de recuperación económica para promover un crecimiento sustentable y las oportunidades de inversión en el país, junto a las próximas elecciones legislativas”.

La situación macroeconómica en la Argentina se está tornando mes a mes más robusta. La Argentina está viviendo un proceso sólido de recuperación económica, también con características heterogéneas, pero con una clara proyección de crecimiento vigoroso para lo que es el año 2021″, resaltó Guzmán.

El titular de la cartera económica agregó que “también en el frente externo observamos más robustez” y que “las reservas internacionales han crecido en lo que va del año aproximadamente 7.500 millones de dólares”.

“Esto se corresponde a un crecimiento de 3.200 millones de dólares, más el crecimiento que se da por la reciente incorporación de los Derechos Especiales de Giro a las reservas internacionales por un monto de aproximadamente de 4.300 millones de dólares. Sumado a la reestructuración de la deuda con acreedores privados que significó un alivio importante para el frente externo, da una mayor resiliencia en este frente”, detalló.

“Observamos también una dinámica positiva en el frente comercial. En el mes de julio, las exportaciones alcanzaron 7.250 millones de dólares, que es el mayor nivel desde junio del año 2013. Esto representó un crecimiento del 47,1% en términos interanuales. El saldo comercial del mes de julio fue superavitario en 1.537 millones de dólares, alcanzando en los primeros siete meses del año un resultado positivo de la balanza comercial en el monto de 8.310 millones de dólares”, indicó.

Guzmán también aprovechó para señalar que la prioridad de la política fiscal será garantizar el accionar del Estado para apuntalar esa recuperación de la economía en los sectores más golpeados por la pandemia del coronavirus.

//Mirá también: Impuesto a la riqueza: el Banco Central detalló que el 50% de lo recaudado lo aportan solo 253 personas

“Estamos observando una dinámica fiscal que consideramos consistente con lo que fue el planeamiento sobre la base de nuestra Ley de Presupuesto para el año 2021. La política fiscal tiene como primer precepto que el Estado juega un rol central en propiciar la recuperación económica. Tanto vía una política fiscal contracíclica, como vía una reasignación de los gastos hacia aquellos componentes que más impacto tienen para la recuperación económica a corto plazo y generan mayor capacidad productiva en el mediano plazo. Yendo a los números, lo que hemos observado en los primeros siete meses del año es un resultado primario del 0,7% del Producto en cuanto al déficit fiscal primario”, dijo.

Negociaciones con el FMI

Respecto a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para reestructurar una deuda de alrededor de 46.000 millones de dólares, el ministro recordó que la tratativas se basan en el reconocimiento de las “responsabilidades compartidas entre los acreedores y deudores”.

“Estamos resolviendo los problemas de las deudas insostenibles uno a uno y esperamos seguir llevando adelante esta tarea fundamental para fortalecer la estabilidad macroeconómica en la cual hay responsabilidad compartidas entre acreedores y deudores, y con esa lógica deben ser solucionados los problemas. Ese fue el principio sobre el cual se basó la reestructuración de la deuda que se llevó adelante en 2020, que implicó sobre la base de un consentimiento del 99% de los acreedores de nuestra República, un alivio importante de 37.000 millones de dólares aproximadamente en una década en pagos de deuda”, planteó.