Pese a que lo demoró durante cuatro semanas, a última hora del miércoles 30 el juez Daniel Obligado revocó la prisión domiciliaria que él mismo le había otorgado al ex vicepresidente Amado Boudou, condenado a 5 años y 10 meses de cárcel por los delitos de cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con la función pública en la causa Ciccone.

Por eso este jueves, desde el kirchnerismo salieron a rechazar ese fallo y apuntaron contra la Justicia. Fue la ministra de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, María Teresa García, la primera voz que salió a cuestionar la decisión de Obligado. “Sería una vergüenza, un bochorno para este país que Boudou vuelva a prisión”, afirmó la funcionaria de Axel Kicillof en declaraciones a El Destape Radio.

Además, García aseguró que “el lawfare es una metodología y una ideología de querer hacer claudicar a la dirigencia política” y opinó que “lo de Boudou es un mensaje de sometimiento a la dirigencia política”. También envió un mensaje puertas adentro del oficialismo: “Hay que tener valentía y que ningún dirigente se esconda abajo de una baldosa con lo de Boudou. Lo que menos podemos hacer es guardar silencio y que algunos tengan miedo”, advirtió.

La decisión del juez Obligado de que Boudou vuelva a la cárcel se dio 27 días después de que la Corte Suprema ratificara la condena y tras un nuevo reclamo de los dos fiscales. La medida, de todos modos, no será inmediata: el exvicepresidente puede apelar la decisión ante la Cámara Federal de Casación Penal.

El martes 29 los fiscales Marcelo Colombo y Guillermina García Padín le pidieron al juez Obligado que revoque el arresto domiciliario del ex vicepresidente y ordene que cumpla en la cárcel de Ezeiza la condena de cinco años y diez meses de prisión. Obligado venía dilatando la decisión. De hecho, fue la segunda vez que consultó a los fiscales. La anterior le habían dicho lo mismo: que debía cumplir su condena en prisión.

En el dictamen, los fiscales aseguraron que Boudou “goza de buena salud” y consideraron que la protección de sus hijos mellizos está garantizada. La defensa de Boudou había argumentado que debía quedarse en su casa, en sintonía con el asesor de menores que interviene en el caso, y dijeron que estaba en juego el bienestar superior de sus dos hijos.

En los primeros días de la pandemia, fue Obligado el mismo juez que benefició a Boudou con el arresto domiciliario, el cual el exmandatario cumple desde abril.

Sin embargo, la Corte Suprema dejó firme su condena el 3 de diciembre pasado y desde entonces los fiscales Colombo y García Padin pidieron que regrese a prisión a cumplir su condena. Tras el fallo del máximo tribunal, Obligado pidió opiniones a los fiscales, al propio Boudou, al Servicio Penitenciario, a los asesores de menores y finalmente este miércoles a la noche, al filo del cierre del año judicial dispuso revocar el arresto domiciliario.

La composición familiar del también exministro de Economía fue uno de los elementos que tuvo en consideración el juez cuando le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria en plena pandemia de coronavirus: tiene dos hijos mellizos, de dos años, y su mujer -ciudadana mexicana- estaba sola al cuidado de ambos, y para la defensa del exfuncionario esa situación no se modificó.