Axel Kicillof es el más duro de los tres en cuanto a profundizar las restricciones en caso de una mayor escalada de la pandemia en el país. En tanto, el presidente Alberto Fernández, si bien comparte esta postura, se encuentra entre la espada y la pared por la economía y el desgaste social. Y Horacio Rodríguez Larreta resiste con una posición menos restrictiva.

Alberto Fernández. Presidente de la Nación (Archivo).

Luego de ver los resultados de los incidentes producidos en Roma, con la Policía enfrentándose con manifestantes que protestaron contra el cierre de los comercios y la llegada a las calles de los piqueteros más duros, con cortes pronunciados en todo el AMBA, nadie duda de que la tensión social es determinante en cuanto a medidas a tomar.

Por lo pronto, el lunes, en el Ministerio de Desarrollo Social, Emilio Pérsico recibirá al Polo Obrero y al resto de las agrupaciones no alineadas con el Gobierno, según informó diario “Clarín”. Sus referentes anticipan que “no es para firmar ninguna tregua”.

EMILIO PÉRSICO (Archivo/DyN).

Larreta no cede ante los pedidos de Kicillof y frente a esto, Fernández piensa que el Juntos por el Cambio ya está en campaña política. Ya no hay espacio para mostrarse, como al inicio de la pandemia, con un objetivo común.

Larreta y Fernández,.

Para colmo, no hubo lugar para verse cara a cara los tres y todo se hizo por chat, por estar cursando el Covid-19. Entonces desde Olivos, Alberto intervino para que la Provincia y la Ciudad se sentaran a negociar y promovieran restricciones similares a un lado y al otro de la General Paz.

Kicillof se encuentra inflexible y no está de acuerdo con ninguno de los dos: “Vamos a competir por las camas”, plantearon desde Provincia.

Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires, brindó una conferencia de prensa para anunciar las restricciones en su distrito. (Clarín)

Hay que volver a cerrar todo dos o tres semanas”, fue la primera propuesta que el jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, y el viceministro de Salud, Nicolás Kreplak pero los funcionarios de Rodríguez Larreta pretendían, como mucho, ajustar el control en los bares con un tope horario mucho más generoso.

Luis Barrionuevo les recordó que la pandemia arrasó con 2.000 bares y restaurantes en 2020 y advirtió que una nueva medida en contra dejaría un panorama terrible: “Si nos quedamos sin el turno noche morimos”, decían los propietarios de restoranes.

Mientras tanto, los intendentes se muestran preocupados por el contexto social, la escasez de vacunas y las nuevas restricciones y en las reuniones con Kicillof escuchan que se vienen tiempos peores.

La segunda ola ya está presente y los intendentes saben que los contagios se multiplican diariamente. La gran mayoría ya tiene más casos diarios que durante el pico del año pasado.

Por ejemplo en Lanús, el pico de la primera ola se produjo el 24 de agosto, con 254 contagios; el jueves último trepó a 528. En Hurlingham, el 7 de agosto hubo 99 positivos; ahora hay un promedio de 120; en Tigre, el 9 de abril hubo 279; el viernes la cifra llegó a 318; en Quilmes pasaron de 431 casos a 466. En Vicente López saltaron de los 124 del 3 de setiembre a 196 el miércoles pasado. La Plata tiene cifras preocupantes: el pico de 2020 se produjo el 27 de agosto, con 372 casos; este martes hubo 847.