En los últimos 50 años la incidencia del dengue aumentó 30 veces y es la causa de 390 millones de contagios, 500 mil hospitalizaciones, 20 mil muertes por año. Y el ritmo de brotes va en ascenso, según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) esta infección está dentro de las diez amenazas principales.

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Sin embargo, esta enfermedad endémica, que está presente en la mayoría de las provincias del país, ya tiene su vacuna. Los resultados de un estudio de fase III fueron presentados en el Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica que se desarrolla en Buenos Aires.

AEDES AEGYPTI. El mosquito transmisor (AP/Archivo).

Vacuna de dos dosis

La vacuna se basa en un virus vivo atenuado del serotipo 2 del dengue. Este virus que se usa para esta vacuna proporciona la “columna vertebral” genética para generar inmunidad contra los cuatro serotipos de la enfermedad que transmite el aedes aegypti. La investigación llamada “Estudio de Eficacia sobre la Inmunización Tetravalente contra el Dengue” pretende evaluar la inmunidad que genera un esquema de vacunación de dos dosis con un intervalo de tres meses entre cada aplicación de una vacuna tetravalente contra el dengue TAK-003.

La tetravalente contra el dengue TAK-003 ya fue aprobada por la autoridad sanitaria de la Unión Europea, EMA, y el organismo de sanidad argentino, ANMAT. Falta que la autoridad sanitaria de Estados Unidos, la Food and Drug Administration (FDA) la apruebe. Se estima que será validada a fin de este año.

La vacuna contra el dengue consta de dos dosis.

Resultados

Las conclusiones del estudio fueron expuestas en el Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE 2021) que se realiza en Buenos Aires y fueron publicadas en la prestigiosa revista científica Clinical Infectious Diseases (CID).

El estudio de fase III dio como resultado que esta vacuna logró, en los participantes de la investigación con o sin exposición previa a la infección, una eficacia del 62% en la prevención del dengue sintomático causado por cualquiera de los 4 serotipos.

Asimismo, hizo que las internaciones disminuyesen en un 83,6% y provocó que el desarrollo de la forma hemorrágica de la enfermedad baje a un 65,4%.

Los altos niveles de protección que brindó este estudio develó que los resultados se mantienen en el tiempo y muestra que la protección perdura por lo menos hasta los tres años posteriores a la vacunación.

El estudio

Los resultados de la vacuna contra el dengue corresponden al seguimiento que se le realizó a más de 20 mil niños y adolescentes sanos, de entre 4 y 16 años, en 26 centros de investigación de 8 países endémicos de América Latina (Panamá, República Dominicana, Nicaragua, Brasil y Colombia) y Asia (Sri Lanka, Filipinas y Tailandia). Luego de aplicarles las dos dosis de la vacuna, es decir el esquema completo, se les realizó un seguimiento a 36 meses de ambas inyecciones.

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Cautela

En diálogo con Vía País, el infectólogo Tomás Orduna dice que quiere ser cauteloso porque esto “ya ocurrió” con la vacuna del laboratorio Sanofi-Pasteur. “En 2015 y 2016, con la vacuna de Sanofi, estábamos todos muy entusiasmados y de pronto algo ocurrió. Así que soy bastante cauto con esta vacuna”, dice Orduna.

Comparto la importancia de contar con una herramienta de inmunoprevención y hasta ahora va mostrando (el laboratorio) Takeda que es eficaz, como lo demostró en su momento Sanofi, pero en este último caso vimos después que había que vacunar a gente que ya tuvo contacto con dengue”, explica el jefe del Servicio de Medicina Tropical y Medicina del Viajero del Hospital Muñiz. “Veremos si no le pasa a Takeda”, agrega.

“Seguramente va a hacer falta un poco más de tiempo para reconfirmar el tema de la seguridad habida cuenta de lo que había pasado con la vacuna de Sanofi. Hay que ver el seguimiento a más largo plazo”, concluye el infectólogo y docente universitario.

El dengue en Argentina

Nuestro país es uno de los que más sufre el dengue. De hecho, antes de la llegada de la pandemia de Coronavirus, durante el verano del 2020, la cantidad de casos de de esta enfermedad no solo preocupaba a las provincias más tropicales, sino que se levantaba el alerta por una gran cantidad de casos en Capital Federal y el AMBA. Hubo barrios de la Ciudad de Buenos Aires en los que el dengue preocupaba muchísimo y había alta contagiosidad a través del mosquito.

En nuestro país, el dengue es una enfermedad endémica en la mayoría de las provincias.

En Argentina, la enfermedad es endémica en la gran mayoría de las provincias, sobre todo en las del Noroeste -Catamarca, Jujuy, La Rioja, Salta, Santiago del Estero y Tucumán- y Noreste -Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa-. También está presente en el Centro del país -Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos- y la zona de Cuyo -San Luis, San Juan y Mendoza-.

Síntomas

El dengue se contagia luego de que el mosquito Aedes Aegypti, que lleva la enfermedad consigo, pica a una persona. Luego, el paciente presenta fiebre, náuseas, vómitos, erupciones en la piel, dolor de cabeza, dolores musculares y dolor detrás de los ojos.

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Prevención

Para prevenir el contagio de esta enfermedad endémica en el país, se recomienda eliminar todos los reservorios de agua en donde se puedan desarrollar las larvas del mosquito transmisor. Sanear predios y remediar suelos. Proveer a la población de agua corriente, cloaca y gestión de residuos.

Dar vuelta recipientes con agua, una de las medidas para prevenir que el mosquito del dengue se desarrolle.

A nivel individual, se recomienda protegerse con mosquiteros, usar ropa que cubra brazos y piernas y usar abundante repelente. Es importante, también eliminar los reservorios de agua de la casa: no dejar baldes y/o envases con agua y limpiar permanentemente piletas para impedir que se estanque el agua y se desarrollen los mosquitos.