Lionel Messi es sensación donde quiera que vaya. Incluso, a pesar de no haber tenido uno de sus mejores partidos, despierta la ilusión de verlo a todos. El ahora 30 del París Saint Germain fue clave para que su equipo ganara un complicado partido ante el Leipzig.

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De hecho, Messi convirtió los dos goles que le permitieran al equipo de Mauricio Pochettino pasar al frente y llevarse los tres puntos en la fase de grupos de la Champions League. El primero, tras una excelente asistencia de Kylian Mbappé, que permitió a los parisinos empatar el encuentro.

El delantero Lionel Messi fue clave para la remontada del PSG. (AP Photo/Francois Mori).

Promediando el segundo tiempo, el propio Mbappé cayó dentro del área para que el árbitro del encuentro conceda la pena máxima. Messi se encargó del disparo de los doce pasos y la “picó” para que su equipo pase a ganar 3 a 2.

Nadie se quiso perder el penal del 30, incluso uno de los trabajadores de seguridad del Parque de los Príncipes. El hombre festejó el penal que le dio la victoria al PSG, mientras seguía sosteniendo la soga que marca el perímetro para los hinchas.

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“Es la mejor que vi”

Antonio Panenka, precursor de picar la pelota en los penales, después de que lo hiciera en la final de la Eurocopa de 1976, llenó de elogios al delantero argentino al ver cómo patea los penales.

La ejecución es la mejor que he visto nunca, no demasiado fuerte, centrado, bombeado, la pelota volando. Técnicamente es impresionante y el gol es una muestra más de su calidad”, expresó en 2015 el exfutbolista checo.

Panenka picó su penal en la final de la Eurocopa de 1976, cuando la final la jugaron Checoslovaquia y Alemania Federal. A partir de eso, en Europa se le llama así cada vez que un jugador decide picar una pena máxima.