“En el día de la fecha concurrí en bici hasta dicha estación de trenes que no conocía y que quería conocer. Aplaudí fuerte las manos, y no salía nadie. La reja estaba sin candado e ingresé gritando Buenas Tardes y aplaudiendo para que si había alguien pudiera escucharme”, así arranca el relato que Víctor Basile publicó en su cuenta de Facebook.

“No alcance a pasar la tranquera de hierro (que reitero estaba sin candado), que fui recibido con una catarata de insultos de toda índole por la persona que allí mora. Le indique que me hablara de buena manera y me indico que ese lugar era privado, y que me retirará del lugar bajo amenazas de proferirme golpes. Manifestó que hacía 35 años que está en ese lugar, y que eso es de él, y posteriormente le sumo un hierro mientras me seguía insultando, amenazando con agresiones físicas, y vanagloriandose que había echado recientemente a `dos gordas pelotu´” , aseguró el azuleño.

Luego, Basile relató que “dicha circunstancia no paso a mayores porque nunca respondí a sus insultos y trate de que se calmara. En primer lugar quiero repudiar la actitud de está persona, que desconozco su identidad. En segundo lugar, advertir a los transeúntes sobre la violencia de está persona. En tercer lugar, me gustaría que las autoridades correspondientes tomen cartas en el asunto. Es una lástima que las estaciones de trenes queden abandonadas y a cargo de matones”.

Lazzarino es una vieja estación de tren que pertenece al Ferrocarril General Roca y se encuentra entre Azul y Tandil, en el partido de Azul.