El grupo de hortalizas pertenecientes a esta familia tienen como característica común que todas sus flores poseen los pétalos en cruz, de ahí el nombre de Crucíferas. Son un grupo importante de hortalizas que se denominan coles entre ellas: coliflor, repollo, brócoli, nabo, rúcula, rabanito, repollitos de Bruselas.

Algunas se cultivan para su aprovechamiento de forma cocida y otras crudas. La importancia de su consumo en la dieta radica que las mismas son una importante fuente de fibra y además ricas en nutrientes, entre ellos varios carotenoides (betacaroteno, luteína, zeaxantina), vitaminas C, E y K, B y minerales.

Huerta municipal de Villa General Belgrano. Agricultura, cultivo, hortalizas. 21 agosto 2021 foto Nelson Torres Foto: NELSON TORRES

Las que mayormente se cultivan en las huertas de nuestra zona son: repollo verde y morado, brócoli, coliflor, rabanito y rúcula. En el caso de repollo, brócoli y coliflor el cultivo se inicia con un almácigo que podremos realizar durante todo el año siempre y cuando se elija el cultivar adecuado.

El trasplante lo realizamos cuando los plantines tienen 3 hojas verdaderas a 40 cm entre plantas y 70 cm entre hileras pudiendo asociarse con lechuga que es de ciclo más corto y permite ir aprovechando mejor los espacios.

Entre los cuidados de estos cultivos, mencionamos carpidas para mantener el terreno suelto y libre de malezas y cuando las plantas tienen unos 25 cm de altura aporcarlas (arrimarle tierra). En el caso del repollo lo que se consumen son las hojas y en el brócoli y coliflor es la inflorescencia.

Rúcula Foto: ViaC

Otras de las hortalizas de esta familia, de ciclos muy cortos (20 a 30 días aproximadamente) frecuentemente cultivadas son la rúcula y el rabanito a las cuales las sembramos en un surco a chorrillo ralo. La rúcula también la podemos sembrar al voleo. La forma y momento de cosecha de la rúcula dependerá del gusto del consumidor. Si nos interesa una hoja tierna de sabor más suave, arrancaremos toda la planta, pero si deseamos obtener varias cosechas y una hoja no tan tierna y con más sabor, podremos ir cosechando con tijera o con la mano las hojas más grandes, dejando que vuelva a producir. A medida que hacemos más cosechas el sabor se va tornando más fuerte.

En el caso del rabanito tanto la raíz como las hojas son comestibles, aunque estas últimas casi siempre son desechadas. Estas 2 especies de ciclo muy corto conviene asociarlas con hortalizas de ciclos largos como zanahoria, cebolla y habas, ya que poseen diferentes tiempos de ocupación del espacio.

Al planificar nuestra huerta es importante no olvidarnos de incluir esta familia de hortalizas en la rotación de los cultivos, ya sea por la importancia que tienen en la dieta como también por su aporte a la biodiversidad.