NEGOCIO AGRÍCOLA

Terminando la cosecha gruesa y la campaña en la mayoría de las empresas. La sequía y la helada temprana disminuyeron los rendimientos esperados, dependiendo de las zonas, y estas mermas físicas han sido compensadas por el aumento de precios. La siembra de la fina (trigo-cebada) avanza y la falta de agua genera dudas sobre el total de hectáreas que finalmente podrán sembrarse, sobre todo en Córdoba, Santa Fé y La Pampa. Los insumos muestran algunas bajas en sus precios y no hay expectativas de faltantes por el momento salvo casos puntuales. La urea con una importante disminución de precio ayudaría a mantener los planteos técnicos en su máxima expresión.

En cuanto a los precios de los granos, se mantiene la volatilidad marcada por el clima en EEUU, el conflicto bélico en Ucrania y además se agrega ahora el aumento de tasas de interés por parte de la FED (para de alguna manera controlar la inflación americana). Esto último sin duda afectará en forma negativa el precio de los granos. La pregunta es quién gana la pulseada en el mediano plazo: el clima, los stocks ajustados, la merma de producción en Ucrania y la discrecionalidad de sus exportaciones, o la FED? El productor posee dos preocupaciones marcadas además de la “clásica” referente al clima. Por un lado, puertas adentro, las acciones del Gobierno, a las que las declaraciones del presidente Fernández respecto a reflotar la idea de una empresa o ente estatal que ayude a regular precios no ayuda. Y, puertas afuera, la evolución de los precios internacionales es de muy difícil pronóstico.

Alfredo Paseyro, director ejecutivo de ASA

En cuanto al disponible, se deben conjugar cuatro variables para tomar la decisión de vender: 1- el precio, que es bueno, 2- la expectativa de devaluación, 3- la posibilidad de una mayor intervención estatal (retenciones, fideicomisos etc.) y 4- qué hacer con el dinero. Lo mencionado hace más compleja la toma de decisiones del día a día.

NEGOCIO GANADERO

El precio del gordo del último mes ha quedado en valores nominales similares, lo cual implica una caída en términos reales. Lo mismo ocurrió con el precio del ternero, aunque hemos visto algunas operaciones rondando los 400 $/kilo con pesos menores a los 180 kilos/cabeza. Los vientres preñados con valores dispares, entre los $100.000 y los $150.000, mostrando firmeza e interés. También existe una demanda creciente por terneras de calidad y por vacas vacías al tacto (valen entre $80000 y $90000) de compradores que quieren darles servicio natural o por inseminación en el invierno, buscando un negocio de corto plazo. Los precios de la carne al consumidor acompañan a la inflación, con un consumo por habitante por año estancado cerca de los 47 kilos. La exportación está activa y con buenos precios, pero la intervención y las restricciones están provocando que este año los envíos al exterior sean inferiores a los del año anterior.

Mercado de Liniers - REUTERS - Agustin Marcarian Photo

En sistemas de base pastoril de cría y recría, la falta de lluvia y la gran cantidad de heladas en varias zonas han reducido la oferta forrajera, obligando a mayor suplementación o ajustes de carga. En los corrales hay mucha hacienda a pesar de que el costo del alimento no baja y que la relación compra/venta no es demasiado atractiva. Como dijimos en nuestro último Apuntes, el negocio de engorde tiene un alto componente de expectativas y de sacar los pesos del circuito y “seguir en carne” hasta que se aclare el panorama. El tiempo dirá si estas decisiones fueron correctas.

NEGOCIO LECHERO

En el último mes el precio de la leche Siglea fue de 45,52 $/litro (616,33 $/kilo de sólido). Representa un aumento del 4,9% respecto a mayo y casi un 53% anual. En tambos de alta calidad o volumen hubo precios entre 5% y 7% superiores a los mencionados. Si bien esta suba de precios ha ayudado a “salir del pozo” generado por los altos costos (granos, fertilizantes, insumos, labores, arrendamientos), la inflación creciente es como el cuzco que te muerde los talones, parece que es sólo molestia pero a la larga (o no tan larga) te lastima.

El establecimiento Doña Leonor produce unos 3.500 litros por día a razón de 22 litros por vaca, que abastecen a la línea de lácteos orgánicos que tiene Nestlé. (Gentileza Juan Peluso)

Se está entrando en la época del año donde la producción suele ser menor, sobre todo en sistemas de base pastoril. Esto implica que es de esperar que el precio continúe mostrando mejoras en los próximos meses para evitar caída de tambos chicos o de menor eficiencia. El aumento en el valor de los arrendamientos resultan una competencia directa o indirecta al negocio del tambo. Ya sea porque genera un aumento de costos reales en aquellos que arriendan campo para producir o bien como tentación para reducir vacas (o salir del todo) ante la posibilidad de generar caja de manera más sencilla y con menor riesgo. A nivel país, la producción en litros muestra un leve aumento en lo que va de este año respecto al 2021. El consumo interno no mejora en cantidad, ya que los precios al mostrador se pelean con la caída de la capacidad de compra del salario. El mercado de exportación se mantiene representando el 29% del total producido en el país, con precios internacionales que si bien han caído un poco siguen en el orden de los 4000 u$s por tonelada de leche en polvo. El principal producto exportado es la leche en polvo entera, pero los quesos y productos más elaborados son cerca del 45% del total vendido a otros países. En la micro, vale mencionar el fuerte deterioro de muchos caminos rurales que complican y aumentan costos e ineficiencias, recordando que la leche de los tambos debe ser retirada diariamente, sin importar el clima. Dato mata relato.