Yoakim falleció el pasado viernes, luego de estar internado durante tres días en la clínica Aconcagua de la ciudad de Córdoba. El pequeño, de siete meses de edad, había llegado a la institución de salud con lesiones cerebrales severas compatibles con el síndrome del bebé sacudido.

Es por eso que se abrió una investigación para esclarecer las causas del deceso y tanto el papá de la criatura, Gustavo Roffe como su mamá, Virginia Olguín, quedaron detenidos e imputados por homicidio calificado y agravado por el vínculo.

El abogado de la familia Olguín, Daniel Pereyra, sostuvo que Virginia encontró al bebe con un cuadro de convulsiones cuando regresó del trabajo.

En ese sentido, el defensor aseveró en diálogo con La Voz, que ese día Olguín salió a trabajar y que cuando regresó encontró al bebe con un cuadro crítico. “Lo vio con los ojitos como blancos, se preocupó, le mandó un video a su mamá para preguntarle si era una convulsión y lo llevó al Hospital infantil, pero lo derivaron al a Clínica Aconcagua”, explicó.

Según el letrado, Roffe (el padre) le dijo que el bebé había tomado una mamadera y se había dormido. “Cuando en el Aconcagua les dicen que tenía una lesión compatible con un zamarreo, ella le pregunta a él si le hizo algo pero él lo niega”, aseguró el abogado.

Y agregó: “A ella no le entra a la cabeza que alguien pueda hacerle daño a un niño, menos que sea su progenitor”.

El abogado, en diálogo con El Doce, apuntó contra el padre de el bebé y sostuvo que pedirá la libertad de su defendida El Doce “Nosotros estamos esperando que se realicen las pericias y después le van a tomar declaración indagatoria. Vamos a pedir la libertad y el sobreseimiento”,

Valeria Olguín, describió a Virginia de la siguiente manera: “Es natural, dulce, ha cuidado a mis hijas, y tenía un amor inmenso por ese bebé”. “Ella había perdido un embarazo tiempo atrás, y como es diabética tuvo un embarazo de riesgo pero se cuidó muchísimo, salió todo bien y el bebé era sumamente sano”, describió.