El Fondo Monetario Internacional (FMI) reajustó sus previsiones de crecimiento para todo el mundo y elevó del 2,5% al 3% la proyección de recuperación económica para la Argentina en 2022, según un informe difundido este martes.

En el informe de Perspectivas Económicas (WEO, por sus siglas en inglés) de octubre, el Fondo había dicho que la Argentina crecería 7,5% en 2021 y 2,5% en 2022. Pero ahora sostiene que tras una recuperación del 10% el año pasado, el alza de 2022 será del 3%.

Alberto Fernández había dicho que cada vez que hubo acuerdos con el FMI, "el pueblo padeció". Foto: Captura

El escenario, no obstante, es de desaceleración para la Argentina dado que para 2023 el organismo prevé un crecimiento del 2,5%. Esto es producto de que va mejorando la base de comparación del año anterior.

Para la región de América Latina y el Caribe, el FMI señaló que tras una recuperación del 6,8% en 2021, este año habría un crecimiento del 2,4 y en 2023 se aceleraría al 2,6 anual.

El FMI proyectó en su WEO de enero que la economía mundial crecerá 4,4% en 2022 y se ralentizará a 3,8% en 2023. “La recuperación mundial continúa pero se enfrenta a múltiples dificultades”, dijo el organismo multilateral.

Entre sus proyecciones globales, el FMI prevé que Estados Unidos crecerá 4% este año; Alemania, 3,8%; Francia, 3,5%; Italia, 3,8%; Japón, 3,3%; Reino Unido, 4,7%; Canadá, 4,1%; China, 4,8%; India, 9%; Rusia, 2,8%; Brasil, 0,3%; México, 2,8%; Arabia Saudita, 4,8%; Nigeria, 2,7%; y Sudáfrica, 1,9%, entre otras.

Kristalina Georgieva y Alberto Fernández en la embajada de Argentina en Roma. (FMI)

El Fondo dijo que para la economía mundial, el año 2022 arranca en condiciones más débiles de lo esperado. A medida que avanza la nueva variante ómicron del virus que provoca la Covid-19, los países han vuelto a instituir restricciones a la movilidad.

En paralelo, a raíz del encarecimiento de la energía y de los trastornos en el suministro, la inflación es más alta y más generalizada de lo previsto, sobre todo en Estados Unidos y en numerosas economías de mercados emergentes y en desarrollo.

Además, afectan a la economía global la contracción que está experimentando el sector inmobiliario de China y la lentitud imprevista de la recuperación del consumo privado han limitado las perspectivas de crecimiento.