Un equipo técnico franco-jujeño ejecuta por estos días la segunda etapa de un plan piloto para eficientizar energéticamente viviendas sociales, articulado en base a tres prototipos de unidades habitacionales sustentables construidas y ya adjudicadas a nivel local, en las cuales los resultados de las primeras mediciones del ahorro proyectado son “alentadores”.

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Los modelos de las viviendas, que integran medidas activas y pasivas hacia el ahorro energético, se ajustan a las características bien diferenciadas de los bioclimas de las regiones de Valles, Puna y Yungas en la provincia.

En diciembre pasado "en La Quiaca medimos el adobe, material al que apostamos por reconocer sus características técnicas y mecánicas, con una temperatura de 22 grados, y medimos la vivienda contigua construida en ladrillo hueco y la temperatura fue de 39 grados", explicó la arquitecta Padilla. Foto: Vía Jujuy

En ese contexto, estas primeras mediciones presentaron resultados “alentadores” que se ven reflejados en “ahorros en el consumo de luz, gas y una menor necesidad de climatizar los ambientes”, dijo la arquitecta Irma Padilla, coordinadora local de Gestión Territorial, parte del equipo de la Secretaría de Ordenamiento Territorial y Vivienda (SECOTyV), dependiente del Ministerio de Infraestructura, Servicios Públicos, Tierra y Vivienda (MISPTyV) del Gobierno de Jujuy, que impulsa el plan piloto.

“Desde que se terminó de entregar las viviendas empezamos con positivas mediciones respecto a la facturación de los servicios de luz y agua”, explicó la funcionaria, al recordar que en julio del año pasado concluyeron la adjudicación de las tres viviendas, situadas en San Salvador, La Quiaca y San Pedro, ello luego de un trabajo iniciado en 2019.

A su vez el secretario de Ordenamiento Territorial y Vivienda, Humberto García, explicó que se trata de un proceso extenso que comenzó “con la primera etapa de edificación y adjudicación”, cumplido lo cual “ahora continuamos con la de mediciones, que se prolongará por doce meses”.

“En lo próximo, estamos a la espera de los sensores de temperatura, humedad y caudalímetros para proseguir con los estudios”, agregó, para completar diciendo que “se dará por cerrado el proyecto piloto una vez contemos con los datos técnicos que, a su vez, serán comparados con datos teóricos de las hipótesis de ahorros de energía”.

“Esto resultará en diseños bioclimáticos eficientes y energéticamente efectivos en viviendas sociales”, aseguró García.

¿QUÉ BENEFICIOS TIENE UNA VIVIENDA SUSTENTABLE?

Entre los ahorros logrados, la arquitecta Padilla describió que las familias vieron reducida la necesidad de usar equipos de climatización para alcanzar un confort térmico dentro de las viviendas, ello dado por diseños de ventilación cruzada que se aplica en las edificaciones, y que resulta beneficioso en particular para la cálida y húmeda región de las Yungas.

También aporta la inclusión de un sistema de “pozo canadiense”, que aprovecha la temperatura del subsuelo de las viviendas para mantenerlas más frescas en verano y más cálidas en invierno.

En referencia a estudios de mayor precisión, agregó que por efecto de un convenio firmado con la Dirección de Cooperación Internacional del departamento de Yvelines, Francia, en diciembre pasado se pudo avanzar en el registro de mediciones de la temperatura superficial en las paredes.

La coordinadora de Gestión Territorial, Irma Padilla, en La Quiaca junto a los profesionales franceses que realizan el monitoreo y mediciones en las viviendas eficientes que son parte del proyecto. Foto: Vía Jujuy

Citó como ejemplo la casa construida en La Quiaca, donde tenemos adobe y una buena aislación con distintos materiales térmicos” y en la que “pudimos medir en pleno día 22°C en la pared, es decir cerca del confort que hace que no necesiten ninguna medida extra para estar bien”.

A la vez, “medimos la vivienda vecina por fuera, que tiene ladrillos huecos, y ahí nos daba una temperatura de 39°C”, comparó Padilla.

En virtud de esto también “inferimos que en esa zona fría y seca, en esa vivienda hace mucho más frío que en la vivienda eficiente, por lo que seguramente necesitaran más energía para climatizarse”, concluyó.

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En las viviendas eficientes construidas en Jujuy el aislamiento en las paredes se logra mediante lana de vidrio y placas de yeso, entre otros materiales.

En San Salvador y San Pedro las edificaciones incluyen el uso de bloques de plástico triturado, lo que tiene también una característica térmica, pero además aporta a la economía circular.