Así como su amigo y aliado Reino Unido usurpa nuestra soberanía en Malvinas, espacios marítimos e insulares correspondientes a Argentina, Chile pretende tomar un espacio marítimo al Sur de Cabo de Hornos. Es así que pretende extender su soberanía hacia el Este, aun sobrepasando los límites políticos firmados en el TPA (Tratado de Paz y Amistad).

Zona pretendida por Chile que viola el TPA 1984, firmado entre ambos países. Esta imagen fue compartida por el Canciller Felipe Solá.

Este tratado definió y determinó “la solución completa y definitiva de las cuestiones a que él se refiere”, esto quiere decir que se fijaron los límites entre los dos países desde el Canal Beagle hasta el Pasaje de Drake al sur del Cabo de Hornos con puntos que ambos países deben respetar. Este tratado se firmó una vez finalizado el conflicto del Beagle, que llevó a Argentina y Chile al borde de la guerra en diciembre de 1978. Si bien nuestro país perdió 3 islas (Picton, Nueva y Lennox), tras mediación papal, la herida quedó abierta del lado chileno y lo sufrimos en 1982, cuando Chile apoyó a Reino Unido.

Cabe destacar que el límite exterior de la Plataforma Continental Argentina en esta zona se refleja en la Ley Nacional 27.557, aprobada el 4 de agosto de 2020 por unanimidad en ambas Cámaras del Congreso de la Nación y promulgada por el Poder Ejecutivo el 24 de agosto de ese mismo año. Dicha ley no hace sino recoger en una norma interna la presentación oportunamente efectuada por el Gobierno argentino sobre dicha zona ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental (CLPC). Esa presentación se ajusta en todo al Tratado de Paz y Amistad y fue aprobada sin cuestionamientos por dicha Comisión con los efectos de establecer un límite marítimo definitivo y obligatorio de conformidad con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). Ni la presentación ni la decisión de la Comisión fueron objetadas por Chile.

El TPA firmado entre Argentina Chile delimitó los puntos definitivos de soberanía para ambos países.

Desde la Cancillería Argentina se emitió un comunicado, expresando la inaceptabilidad por la presentación de dicho mapa. En el mismo se expresó “La medida intentada por Chile pretende apropiarse de una parte de la plataforma continental argentina y de una extensa área de los fondos marinos y oceánicos, espacio marítimo que forma parte del Patrimonio Común de la Humanidad de conformidad con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Consecuentemente, la citada pretensión chilena no es aceptable para la República Argentina y plantea una situación que corresponderá resolver a través del diálogo en defensa de los derechos argentinos; de acuerdo a la histórica hermandad de nuestros pueblos y el derecho internacional”.

Ahora bien, en tiempos de pandemia, ante este “Virus Geopolítico” es dable preguntarse: ¿Argentina cuenta con las defensas necesarias para afrontar este mal?. Cabe recordar que ante la nulidad de “Hipótesis de Conflicto” y mucho menos “Hipótesis de Guerra”, la gestión de la Ex Ministra de Defensa Nilda Garré, desbarató el poder de Defensa Nacional sin tener en cuenta la incorporación de nuevos medios para la defensa de la Soberanía Nacional. ¿Qué sucederá si Chile insiste en avanzar sobre nuestra soberanía y desoye, como su aliado Reino Unido, las disposiciones y resoluciones internacionales? ¿Nuestro país tiene opción de disuadir a Chile a través de otro método que no sea la diplomacia?

Argentina debe poner un freno ante este abuso geopolítico.

Ante este panorama es pertinente recordad que Chile tiene un alto poder bélico desde las tres fuerzas armadas, un gran apoyo de fuerzas federales, un gran apoyo social afirmado en el patriotismo y una clara visión expansionista, nos solo americana sino también antártica.