La Facultad de Artes y Diseño (FAD) de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) comunicó que durante esta semana realizarán un "paréntesis virtual" de toda la actividad académica. La decisión fue aprobada a través de la Res. 24/20 del Consejo Directivo de la facultad.

Del 22 al 26 de junio toda la actividad de la unidad académica quedará en pausa, esto incluye también actividades administrativas y de gestión como el cursado virtual, trámites, envío y entrega de trabajos.

La FAD pertenece a la UNCuyo.

El decano y la vicedecana informaron que  la medida es porque consideran necesario "detener la marcha, hacer una pausa y generar espacios de descanso, de desconexión consciente, de recreación, encuentro interpersonal y de reflexión. De reflexión y proyección necesaria de lo por-venir".

Por lo tanto, no dictarán clases online ni de consulta por videollamadas, no habrá entrega y/o recepción de trabajos o ejercicios prácticos, ni evaluaciones. Además, reprogramarán las actividades establecidas para esa semana.

En tanto que, el nivel Parasistemático de las Carreras Musicales, queda exento de esta pausa y continúa sus actividades normales por haber iniciado en junio.

El comunicado de la FAD

Desde el inicio del aislamiento social obligatorio y preventivo debido a la Pandemia por COVID19, nos planteamos la necesidad de sostener el vínculo pedagógico, esa relación que nos lleva a sentirnos parte de una institución, a habitarla con un común sentido desde la firme convicción de estar cuidando y ayudando a cuidar la vida de todos.

No obstante, el incipiente inicio de clases nos llevó de manera vertiginosa a instalarnos institucionalmente en la virtualidad con nuestras propuestas formativas pero también con la complejidad del funcionamiento de las distintas áreas de la Facultad. Y, desde nuestro sostenimiento de la educación pública como un bien común y responsabilidad social, comenzamos a anticipar y diseñar las distintas condiciones que garantizan la educación superior como derecho.

Esta situación nos ha llevado a generar materiales, actividades, formas de comunicación y de trabajo virtual, nos ha llevado a disponer de nuestros recursos y dispositivos, conectividad, de los ambientes de nuestras casas, de las dinámicas familiares cotidianas para el trabajo y para el aprendizaje. Hemos construido una especie de normalidad, un mientras tanto ante un futuro sin demasiadas certezas. Fuimos planteando objetivos y los logramos con mucho esfuerzo: realizar inscripción anual, instalar y acceder a los sistemas de gestión, proporcionar máquinas y materiales para trabajar, mantener la comunicación interna y externa, organizar y sostener el cursado, identificar y asistir a los estudiantes con dificultades de distinta índole, organizar las mesas de exámenes, asegurar plataformas tecnológicas para comunicarnos, designar docentes para garantizar la actividad educativa, imaginar nuevas alternativas para acompañar las trayectorias estudiantiles, comunicarnos y acompañar a los y las docentes, y seguir trabajando en la gestión desde todos los aspectos necesarios para sostener el sistema educativo.

"Quisimos darle naturalidad a una normalidad tambaleante sin considerar que estamos frente a un escenario de emergencia, que conforma una interrupción en sí mismo." (Pansophia project. Once tesis urgentes para una pedagogía del contra aislamiento) Ello afecta no solo a los estudiantes sino también a docentes, personal de apoyo y equipo de gestión, quienes duplican sin ánimo de quedar cortos en el cálculo, el tiempo dedicado a la dimensión laboral. El largo período de confinamiento nos afecta, no solo en lo académico, económico, sino en nuestra salud física y mental.

Cómo gestión creemos que existe la necesidad real por parte de la comunidad educativa de la Facultad de Artes y Diseño de hacer un alto en esta modalidad virtual que nos expuso a asumir inmediatamente la enseñanza y el aprendizaje de nuestros espacios desde un entorno a distancia, no presencial.

Los/las docentes tuvieron que adaptar sus programas, las metodologías, las estrategias, los cronogramas y todo lo que necesitaban sus programas de cátedra para sostener rápidamente el vínculo con sus estudiantes. Los/las estudiantes acompañan en la medida de sus posibilidades estos cambios con todo lo que este entorno requiere, disponibilidad de conectividad y dispositivos tecnológicos, espacios de trabajo adecuados y otras necesidades que en la mayoría de los casos no pudieron preverse.

Sabemos que el esfuerzo que están haciendo todas/os es enorme pero también es necesario detenerse a reflexionar sobre lo que esta situación de aislamiento ha expuesto, no solamente en términos educativos, sino también en sus aspectos filosóficos, sociales y hasta emocionales.

En estos últimos meses se ha estado abordando la reflexión en torno a este aislamiento obligatorio inédito que estamos viviendo desde diferentes enfoques, el de los psicopedagogos o especialistas en ciencias de la educación, el de filósofos y sociólogos, el de los psiquiatras o psicólogos y hasta el de artistas y diseñadores. Todas estas miradas enriquecen el análisis y le dan la perspectiva de la diversidad pero en lo que coinciden la mayoría es que esta, es una situación de crisis que enfrenta al ser humano a una sensación de incertidumbre extrema y de angustia existencial.

El paréntesis en la modalidad virtual para toda la comunidad de la Facultad es entre los días 22 y 26 de Junio. Creemos que es necesario hacer una pausa en esta modalidad y en todas las instancias para revisar y reflexionar sobre el camino recorrido. Estudiantes, docentes, personal de apoyo académico y de gestión necesitan este tiempo y ese espacio para pensar lo que viene y acomodar.

Compartimos las palabras del prof. Humberto Zingaretti (2020): "Los griegos llamaban kairós- palabra sin equivalente en nuestra lengua- al momento oportuno para realizar algo, y esto es lo que estamos viviendo y que exige reorganizar la vida universitaria. " Es una oportunidad para nosotrxs como gestores, responsables de la institución, una oportunidad de aprendizaje para todxs. En este sentido, es necesario detener la marcha, hacer una pausa y generar espacios de descanso, de desconexión consciente, de recreación, encuentro interpersonal y de reflexión. De reflexión y proyección necesaria de lo por-venir. La vida seguirá después de la cuarentena y tenemos que preguntarnos, sincerar qué hemos hecho hasta ahora y cómo seguiremos adelante, más allá de los protocolos y de las previsiones razonables.

Saludamos a todo el cuerpo docente de la FAD, y agradecemos nuevamente por el compromiso asumido en este tiempo.