A partir del 20 de marzo, día en el que el presidente Alberto Fernández anunció que el país ingresaba a la etapa de Aislamiento Social, Preventivo, y Obligatorio por la pandemia de coronavirus, el trabajo en casa fue la única opción para quienes no entraban dentro de los trabajos esenciales. Pero, a un año de la cuarentena estricta, y con casi todas las actividades abiertas, miles de empresas optaron por esta modalidad.

Si bien es una realidad que no todos pueden hacer teletrabajo, son muchos los trabajadores que tuvieron que adaptarse a trabajar desde casa. Incluso hay opiniones encontradas acerca de si es bueno o malo para nuestra salud en general.

Es que entre las ventajas está el minimizar algunos gastos como no tener que pensar qué ropa llevar al trabajo o gastar dinero en la movilidad -ya sea en transporte público o vehículo particular-. También hay quienes defienden trabajar en casa porque les da mayor “libertad e independencia” o consideran que puede ser más flexible.

Acondicionar el puesto de trabajo en casa para sentirte cómodo. / Escuela de Innovación

En cuanto a los empleadores, pueden tomarlo como positivo desde el punto de vista de que hay menos bajas por enfermedad. Porque puede ocurrir que si una persona enferma va a trabajar, también es capaz de contagiar a sus compañeros, incluso en esta época de COVID-19. Además, no se exponen a salir con altas o bajas temperaturas o a los cambios bruscos de clima.

Y la mayor polémica está en si esto implica llevar una vida “más sana”. Algunos indican que un ambiente saludable ayuda a mejorar la productividad de los empleados, quienes al estar en sus casas se sienten a gusto y “rinden mejor”. Otros consideran que pueden alimentarse más sano, ya que pueden hacerse el tiempo de cocinar y no tienen la obligación de pensar en menús prácticos para llevar al trabajo.

Las desventajas de trabajar desde casa

También están quienes consideran que trabajar desde sus casas no es nada agradable. Principalmente porque no es es posible desconectarse o separar la vida profesional de la personal, porque todo está en el mismo lugar. “No corto nunca”, es una frase muy común de aquellos que no consideran productivo vivir y trabajar en el mismo espacio.

Existen casos en los que la motivación disminuye y afecta al empleado, ya que al hacer teletrabajo no siempre es fácil establecer los horarios laborales y las tareas nunca se acaban. Incluso, esto se incrementa por la cantidad de distracciones cercanas, las que demoran el poder terminar con el trabajo a tiempo. Tener al alcance la mano la televisión, la cama, el sillón u otras actividades placenteras, también juegan en contra.

Como así también otras distracciones no tan placenteras como los hijos o familiares a nuestro alrededor. Las tareas propias de la casa o problemas personales que no son posibles de dejar de lado en el momento en el que estamos trabajando.

Sobrecarga. Muchas mujeres, sobreempleadas y con trabajo en casa.

El trabajar en soledad, muy diferente al ambiente de una empresa u oficina, puede contrarrestar en lo psicológico, ya que la persona no experimenta cambios y no tiene a nadie con quien hablar para aliviar la carga de trabajo, entre otros aspectos. Esto lleva también a no tener con quien consultar o resolver problemas en el momento.

También la falta de un lugar adecuado, en buenas condiciones para el trabajo. Desde tener una computadora que funcione bien, un escritorio cómodo, y no menos importante, una buena silla donde poder pasar varias horas del día sentados sin hacernos daño.