Momentos de tensión se vivieron en un cuartel de bomberos en la ciudad neuquina de Centenario cuando una madre apareció con su hijo en brazos pidiendo ayuda de manera desesperada. El pequeño, que había pescado una gripe severa, no estaba respirando bien y el personal logró reanimarlo.

El martes 24 por la tarde, la mamá de Ramiro Silva, un pequeño de 1 año, notó que el menor había dejado de respirar. Inmediatamente lo tomó y salió a la calle junto a su hermana para que alguien la socorra. Gracias a un automovilista que pasaba por allí frenó y pudo alcanzarlos hasta la estación a 11 cuadras de la casa familiar.

Al llegar, los trabajadores recibieron al niño y si bien notaron que estaba respirando, lo hacía con dificultad. De esta manera, implementaron varias maniobras para que reciba más oxígeno y calmaron a la madre. “Tranquilizamos al bebé y a ella, y se llamó a la ambulancia para que lo puedan atender en el hospital”, aseguró Patricio Álvarez, titular de los Bomberos de Centenario, en diálogo con LMNeuquén.

Gracias a las donaciones que recibe el personal de forma habitual, pudieron abrigar al menor frente a las bajas temperaturas ya que este estaba a penas con pañales. No es la primera vez que se les presenta una situación así, donde deben asistir a un niño con maniobras de RCP.