Néstor Antonio España viajó más de 100 kilómetros hasta el corazón de Vaca Muerta para pedir trabajo. A las 6 de la mañana y sosteniendo un cartel: “Busco trabajo, no pido limosnas. Soy estudiante de comercio exterior... no me quiero ir a otro país a lavar platos”.

El joven se paró en la ruta 7 a pedir trabajo con un cartel

El joven neuquino quedó desempleado en marzo de 2020, semanas previas al comienzo de la pandemia de COVID-19. Junto a su hermano invirtió sus ahorros en un comercio de compra y venta de celulares, pero “la cuarentena y la crisis económica desactivó todo”, expresó.

“Recién este año comenzó a reactivarse todo y aquel proyecto quedó medio trunco porque necesitábamos más dinero para hacerlo arrancar y no había. Entonces, me postulé a muchas propuestas y ofertas laborales, y me hicieron varias entrevistas”, arrancó.

En su búsqueda por un empleo hubo empresas que lo contactaron. De hecho una de ellas lo “ilusionó y motivó”. “Era de lo mío, en comercio exterior. Me hicieron cinco entrevistas. La segunda fue en portugués y la cuarta en inglés. La última había sido el viernes”, describió. Sin embargo, este lunes le confirmaron que “por la situación del país” aún no tomarían a nadie en ese puesto”, contó el joven.

“Hablé con mi familia intentando buscar una vuelta porque hace mucho venía buscando un trabajo y todas fueron pálidas. Y ahí surgió la idea de salir a pedir trabajo con un cartel. Desde la sinceridad, obvio”, expuso en diálogo con “LM Neuquén”.

Me desperté a las cuatro de la mañana, me puse zapatos, chomba y jean y salí en la moto. Tardé cómo dos horas, pero llegué a Añelo. Me tomé un café en la estación y 6:30 ya estaba con el cartel”, describió Néstor.

Al abrir el cartel, contó que lo primero que sintió fue “vergüenza”, pero luego reflexionó: “Vergüenza es robar. Esto es digno y no me tiene que dar cosa salir a pedir trabajo”. De esa forma, centenares de autos que circularon por la ruta 7 lo vieron.

Néstor Antonio España

“Algunos decidieron mirar para otro lado, pero por suerte fueron los menos. Muchos se pararon para felicitarme por lo que estaba haciendo, otros para darme algo de comida, y otro puñado, se bajó, me dio sus datos y me pidió que les mande mi currículum que veían lo que podían hacer”, contó.

A Néstor le quedan pocas materias para recibirse en el Instituto Panamericano de Estudios Superiores. “Hablo inglés y portugués, y tengo muchas ganas de trabajar. Quiero que las empresas me den la oportunidad de poder demostrar lo que sé y de lo que puedo aprender”, dijo.

En cuanto a un futuro fuera del país Néstor expresó: “Acá me estoy haciendo mi casa, tengo mi familia, más allá que las redes nos acercan. Le pongo toda ficha para conseguir la oportunidad acá y no agarré el camino de irme afuera. Quiero y confío en que puedo crecer acá en la Argentina y hoy mucha gente me motivó a que se puede”, concluyó.