“Hoy por la mañana, Susana Giles, vecina de 61 años y trabajadora de un comedor del barrio, Gaucho Rivero, en Paraná, murió electrocutada a causa de un caño que no para de filtrar agua.” Comienza la publicación donde cuenta con detalles lo que sucedió según Carina Medici, vecina de Susana del barrio.

“Susana apoyó una escalera en el frente de su hogar para cortar una enredadera, pero justo detrás de esa pared está el pilar de luz por donde entra el agua a su casa. En ese pilar había un cable con corriente que, al encontrarse con el agua, produjo un golpe fatal para nuestra vecina. Nos enteramos por los gritos desesperados de sus nietos, pero ya era tarde”, agrega el relato y continúa con las reacciones de quienes estaban con Susana.

“La hija de Susana se le había tirado encima para salvarla, pero quedaron las dos electrocutadas y, para frenar la situación, un vecino se subió bien alto al pilar con una pinza y arrancó el cable. Al ver a su mamá en peligro, uno de los chicos quiso ayudarla y terminó con corriente en el pecho, y otro, que quiso correrla con el pie, terminó con una pierna quemada”, detalla en el posteo que publicaron en @gargantapodero y que tiene mas de 600 mil seguidores.

Un caño roto y la electricidad

“¿Saben hace cuánto tiempo pierde agua el caño maestro que sale de la calle? Más de cinco meses. Hace un mes la Municipalidad de Paraná vino a emparcharlo, pero el arreglo duró, literalmente, dos días, y se volvió a romper. Eso hizo que hoy el pilar de luz que está detrás de la casa de Susana estuviera lleno de agua. Para colmo, nuestras conexiones eléctricas son muy precarias. Acá no hay medidores de luz, es todo un cablerío, y nadie se preocupa, ¡nadie hace nada! Ojalá todo el mundo pueda ver lo que pasa acá. Ojalá puedan saber, sobre todo, que Susana murió porque somos pobres y nadie nos escucha”.

*Por Carina Medici, vecina de Susana, en el barrio Gaucho Rivero, Paraná, Entre Ríos.