Tras varias impugnaciones, se activó la cuenta regresiva para el envío del pliego de Lijo al Senado

El jueves venció el plazo legal para la presentación de avales y objeciones ante el Ministerio de Justicia. Ahora, el Ejecutivo tiene tiempo hasta el 30 de mayo para proponer la candidatura al Senado. Los cuestionamientos que recaen sobre el elegido de Milei.

El juez Ariel Lijo es propuesto por el gobierno de Javier Milei para integrar la Corte Suprema de Justicia.
El juez Ariel Lijo es propuesto por el gobierno de Javier Milei para integrar la Corte Suprema de Justicia. Foto: GEN

Mientras el Senado se encuentra sumergido en el debate de la “ley bases”, se activó la cuenta regresiva para el envío del pliego del juez Ariel Lijo para ocupar una de las vacantes en la Corte Suprema de Justicia. El último jueves venció el plazo legal para la presentación de avales e impugnaciones ante el Ministerio de Justicia, y ahora el Poder Ejecutivo tiene tiempo hasta el 30 de mayo para formalizar la postulación ante la Cámara alta, junto con la del otro candidato, Manuel García-Mansilla.

La nominación de Lijo para reemplazar a la renunciante Elena Highton de Nolasco promete un debate caliente en el Senado, donde se necesitan dos tercios de los votos. Un número demasiado lejano para un oficialismo que solo tiene siete representantes sobre 72, y que además no contará con las gestiones de Victoria Villarruel, quien se mostró públicamente en contra de la elección del presidente Javier Milei.

Un día antes de que caducara el plazo para las adhesiones e impugnaciones, la Vicepresidenta tuvo un gesto desafiante al recibir en su despacho a las juezas Susana Medina y Teresa Day, que integran la Asociación de Mujeres Jueces de la Argentina (AMJA), una organización que reclama presencias femeninas para cubrir las vacantes en el máximo tribunal. Es que, de aprobarse las candidaturas de Lijo y García-Mansilla, todos sus integrantes serán hombres.

Del encuentro en las oficinas de Villarruel, que fue difundido con foto incluida, también participaron dos senadoras no oficialistas que son clave para el número: la cordobesa Alejandra Vigo y la rionegrina Mónica Silva, representantes de los gobernadores Martín Llaryora y Alberto Weretilneck, respectivamente. Vigo presentó, semanas atrás, un proyecto de ley de equidad de género en la Corte.

Una vez que los pliegos ingresen al Senado, serán girados a la Comisión de Acuerdos, presidida por una senadora del PRO, Guadalupe Tagliaferri. Allí los candidatos deberán presentarse en audiencia pública para rendir examen ante los legisladores. El proceso continúa con la firma de los dictámenes y finaliza con la votación en el recinto, donde se necesitan 48 votos. Un número imposible de alcanzar sin apoyo de parte de Unión por la Patria, que es la bancada mayoritaria.

Una de las principales impugnaciones a Lijo fue presentada por una de sus opositoras más acérrimas, Elisa Carrió, quien denunció penalmente al juez en 2018 por asociación ilícita, lavado de activos y soborno.

En el escrito de 23 páginas presentado junto a seis diputados de la Coalición Cívica, Carrió acusa a Lijo de haber “demorado intencionalmente” causas por corrupción “con la finalidad de garantizarles impunidad a los funcionarios públicos investigados”. Los dos casos emblemáticos son los del “vaciamiento” de YPF en el gobierno de los Kirchner y el pago de sobornos de Siemens para quedarse con el contrato para la confección de los DNI en la gestión de Carlos Menem.

La Coalición Cívica también recordó que Lijo fue denunciado por presunto enriquecimiento ilícito, y advirtió que tampoco reúne los requisitos de “idoneidad técnica y jurídica” ya que “carece de la formación jurídica necesaria para integrar la Corte Suprema de Justicia”.

Otras impugnaciones fueron presentadas por el CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales), el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, los diputados nacionales de la UCR Fernando Carbajal, Pedro Galimberti, Manuel Aguirre y Marcela Coli, el partido GEN (fundado por Margarita Stolbizer), las asociaciones civiles Será Justicia y FORES (Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia) y el Club Político Argentino, entre otras.

Por el contrario, Lijo recibió adhesiones de la DAIA (Asociaciones Israelitas Argentinas) y Abuelas de Plaza de Mayo. La entidad presidida por Estela De Carlotto resaltó la actuación de Lijo en dos causas por delitos cometidos durante la dictadura cívico-militar.

El desempeño de Lijo

Lijo tiene 55 años y es abogado graduado en la UBA. También tiene un posgrado en Administración de Justicia en esa misma casa de estudios. Ingresó al Poder Judicial en 1991 y desde hace 20 años se desempeña como titular del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 4 de la Capital Federal.

Según un detallado informe de ACIJ (Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia), una de las organizaciones que rechaza la candidatura, Lijo es el tercer juez de Comodoro Py con más denuncias ante el Consejo de la Magistratura por mal desempeño o presunta comisión de delitos en el ejercicio de sus funciones. En sus 20 años de trayectoria recibió 32 denuncias, una menos que Daniel Rafecas y cinco menos que María Servini de Cubría. El candidato de Milei acumula un promedio de 1,6 denuncias por año.

Sin embargo, ninguna denuncia en su contra concluyó en una sanción: de las 32 totales, 16 fueron rechazadas “in limine” (es decir, sin ningún tipo de tratamiento), 11 fueron desestimadas, dos fueron archivadas por el paso del tiempo, y tres se encuentran actualmente abiertas.

Otro dato relevante, según datos del Centro de Información Judicial (CIJ) recabados por ACIJ, es que, de las 89 causas por corrupción que tuvo en sus manos en 20 años, 26 continúan en período de instrucción. De éstas, la mitad está en ese estado desde hace 10 años o más. Lijo fue, además, el que menos causas totales elevó a juicio oral en su fuero (14 causas sobre 89).