La Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (ATILRA) lanzó un paro por tiempo indeterminado en las diferentes fábricas lácteas de todo el país, en reclamo de una intervención del gobierno nacional, para salvar a SanCor Cooperativas Unidas Limitada, que se encuentra en un plan de reestructuración iniciado en 2017.

Hace unas semanas, el gremio lácteo había planteado la necesidad de intervención de la administración de Alberto Fernández para permitir la llegada de inversores a la empresa con su casa matriz en Sunchales. Pero, el tiempo fue pasando y las soluciones planteadas no están dentro de lo esperado por el sindicato comandado por Héctor “Etín” Ponce.

Las gestiones se habían empezado a trazar con Mario Cafiero. Pero la desaparición física del titular del INAES puso a Mario Kulfas a cargo de las mismas. La intención, entonces, fue crear un fideicomiso que permitiera aumentar casi un cuarto de la producción (de 6.5 millones de litros a 8.000.000). Pero, para ello, se dejaría fuera de convenio a los trabajadores que industrializaran esa materia prima. Esa situación hizo que el gremio se distanciara de la actual administración.

En el comunicado lanzado el jueves, se indica que SanCor es una “empresa emblemática” y que, de alguna forma, aceptó la reestructuración, aceptando la venta de “establecimientos que SANCOR tenía en exceso, colaborando con el pase del personal a las empresas lácteas adquirentes, no poniendo obstáculos a los planes de retiro anticipado y retiros voluntarios”, entre otros puntos. “ATILRA puso todo su esfuerzo, absolutamente todo, incluso asumiendo compromisos ajenos a la responsabilidad del sindicato, pero todo lo hicimos en cumplimiento de nuestra misión: conservar los puestos de trabajo”, sostienen.

“A instancias del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación, un grupo inversor ha realizado un plan de salvataje, conjuntamente con apoyo financiero gubernamental, dicho plan de salvataje plantea la exclusión de una importante cantidad de trabajadoras/es sujetos a convenio, circunstancia que ATILRA NO CONVALIDARÁ de modo alguno, lo que se le ha hecho saber al Sr. Ministro de Trabajo de la Nación en audiencia del día 6 de octubre de 2021″, remarcan.

“Una cuestión de fondo y que en modo alguno debe pasarse por alto. La carga salarial en la industria lechera, esto es sueldos más aportes y contribuciones de ley y al sindicato, es realmente muy baja, oscila entre el 4 % (cuatro por ciento) y 8% (ocho por ciento), por lo que de ninguna manera genera inflación”, remarcan.