Mientras que todos los ojos de la Argentina estaban puestos en la Casa Rosada, la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) emitió un fuerte comunicado en donde le solicita a la Nación que intervenga para que SanCor, la cooperativa láctea con sede en Sunchales, -a 40 km. de Rafaela- pueda acordar con nuevos intersores.

El sindicato que lidera Héctor “Etín” Ponce entiende que la crisis, iniciada ya hace años, puede terminar en la desaparición de la firma y, por lo tanto, en la pérdida de cientos de puestos de trabajo. Y destaca que se puede evitar, dado que hay grupos empresariales interesados en comprar la empresa.

Recordemos que SanCor ha iniciado desde hace más de tres años un proceso de saneamiento, que implicó la venta de algunas de sus unidades de negocios (por 45 millones de dólares), achicar el Consejo Asesor, el cierre de un centro de distribución en Tucumán, despidiendo a 43 trabajadores, un plan de pago a los empleados y tamberos proveedores con un Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE) que implicó quitas de hasta un 60%, entre otros puntos.

El comunicado tiene como destinatoarios al Presidente Alberto Fernández, a su vice, Cristina Fernández y a los ministros de Producción, Matías Kulfas, de Economía, Martín Guzmán y de Agricultura, Luis Basterra. Allí se dice que SanCor padece una “larga y profunda” crisis y agrega que “su eventual desaparición, conllevaría consecuencias de enormes efectos negativos, cuya magnitud no puede ni debe ser ajena a la responsabilidad que le cabe asumir no solo a los directivos de la empresa, sino también a la industria láctea en general, y -afectando el tejido social de toda una región- a nuestro Gobierno Nacional”. “Entendemos también que su intervención no debe quedar a mitad de camino”, rematan.

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Destacan que la marca sigue teniendo prestigio. Pero que “la empresa no puede cumplir con los pedidos provenientes tanto del interior como del exterior del país”. Y hablan de la “existencia de inversores interesados” pero que aún no han podido acordar. “Por ello, en resguardo y protección de la fuente de trabajo y el equilibrio socio económico de su amplia zona de influencia, resulta sin dudas necesaria la intervención virtuosa del Estado que propicie un mayor acercamiento, facilitando las herramientas e instrumentos necesarios para su concreción”.

“Llegados a este punto, destacamos que hasta el momento solo las y los trabajadores, la entidad sindical y la obra social han puesto todo de sí bregando por la continuidad de la empresa, sin que se advierta una equitativa reciprocidad de esfuerzo de parte de los demás actores sociales”, sentencian y culminan anticipando que se harán asambleas en las diferentes empresas lácteas. .