Desalojaron a una familia en Comodoro Rivadavia y la madre pide desesperada que no los abandonen

Patricia fue desalojada de su casa junto a sus hijos y pide que no la abandonen.
Patricia fue desalojada de su casa junto a sus hijos y pide que no la abandonen. Foto: ADNSUR

Actualmente, se encuentran durmiendo en las instalaciones del Gimnasio Municipal N°3 de la ciudad. Los sacaron de la vivienda de forma “violenta” sin poder tomar sus pertenencias, entre ellas la medicación de sus hijos.

Una madre fue desalojada de su hogar en Comodoro Rivadavia, Chubut, con sus dos hijos de una forma violenta. El pasado viernes 24, junto a su niño de 4 años con trastornos de madurez, su hija de 22 con epilepsia y su yerno -de la misma edad que la chica- terminaron en la calle. Ahora la mujer pide que no sean abandonados.

Patricia Alejandra Morlivo es una correntina de 38 años que, en diálogo con ADNSUR, denunció la situación en que está viviendo junto a su familia. Según contó, unas policías ingresaron a su vivienda con orden de desalojo y los sacaron del lugar sin siquiera poder llevarse sus pertenencias.

Esta medida fue firmada por la titular del Juzgado de Familia de dicha ciudad, la magistrada Guillermina Sosa. Actualmente, los cuatro están albergados en un sótano del Gimnasio Municipal número 3 del barrio Máximo Abásolo.

En este sentido, Patricia recordó: “Las veces que me fui no fue por voluntad mía, fue porque me sacaban de acá. Fueron con amenazas, con armas en la cabeza, tuve miedo por mí y mis hijos”.

La mujer, madre soltera de ambas personas, viajó hasta la provincia chubutense para trabajar y allí se casó con un hombre. En el año 2005 obtuvo su vivienda luego de firmar los papeles con el IPV, pero no la pudo disfrutar mucho, pues días atrás el sujeto los echó.

Su ex marido la echó de su casa junto a sus hijos y piden ayuda.
Su ex marido la echó de su casa junto a sus hijos y piden ayuda. Foto: ADNSUR

Durante días estuvieron en la calle hasta que, desde la Secretaría de la mujer, lograron encontrar un lugar donde poder refugiarse por un tiempo. A pesar de haber presentado los papeles que certifican su posesión, la jueza de la causa no cambió de parecer.

No me abandonen, siento que mucha gente se acercó, hay mujeres que padecen lo mismo que yo y a esta violencia de género no se debe callar. Tiene que haber justicia para las mujeres, quedamos lastimadas psicológicamente porque son golpes que no se borran nunca más”, finalizó.