La tarde de ayer jueves, docentes de toda la provincia fueron convocados frente al Mástil Mayor de Resistencia. Allí, se dio a conocer la respuesta negativa de más de 600 escuelas a la oferta del Gobierno de Chaco realizada el martes.

Acatando a la respuesta de la docencia, el Frente Gremial Docente tomó la decisión conjunta de volver a las medidas de fuerza a partir del lunes 15, y aseguró que habrá más detalles de éstas luego. Entretanto, fue coordinado para el siguiente martes a las 8 una manifestación en la rotonda de las rutas 11 y 16, pero sin cortes de ruta.

Rosa Petrovich, secretaria general de ATECH, indicó que la propuesta de Gobierno fue rechazada por ser considerada “insuficiente”, a la vez que advirtió que el incumplimiento de la cláusula gatillo dejó a los docentes debajo de la línea de la pobreza y, a algunos, de la línea de indigencia.

Al mismo tiempo, el secretario general de SITECH Federación, Eduardo Mijno, recalcó que “el gremio tiene que cumplir si o si lo que dijeron las escuelas que se expidieron, no hubo intermediarios” y que “costó encontrar una escuela que dijera sí”.

La propuesta de Gobierno

El Ejecutivo, en la fallida oferta, había prometido un aumento del 15%, con lo cual el salario básico para este mes de marzo ascendería de $12.174 a $14.421. A esto se hubiera sumado una cifra remunerativa no bonificable de $2.500 en consecuencia a lo adeudado de 2020.

De haberse llegado a un compromiso, está medida hubiera establecido un incremento del 34,6% sobre el valor de punto para el año 2021. A su vez, se aseguró que se aplicaría la cláusula gatillo.

Condiciones laborales y sanitarias

Además de la cuestión salarial, los gremios también piden una respuesta por parte del ejecutivo a la problemática sanitaria en plena situación de pandemia. El equipamiento enviado por el Ministerio de Educación de la provincia para tareas de desinfección y limpieza fue considerado como insuficiente, y la campaña de vacunación prioriza en sus listas a maestros de jardín de infantes, en su mayoría jóvenes, en lugar de docentes de mayor edad.

Al mismo tiempo, muchas escuelas se encuentran en deterioro, y algunas carecen de cañerías y tienen sistemas de suministro de agua defectuosos. “Al norte de la ciudad, en Villa Río Negro, en la 835 tampoco hubo clases presenciales con el 90% del personal de paro y sin suministro de agua en el edificio”, afirmó una directora en las últimas semanas.