Casi tres semanas antes del tercer aniversario del asesinato de Matías Sosa en Parque Casas, la Justicia rosarina condenó a los hermanos policías imputados por el crimen de su vecino. En la sentencia también los declararon culpables del intento de homicidio de un pariente de la víctima.

El tribunal a cargo del debate oral y público consideró probado que Franco y Víctor Villarruel mataron a balazos al joven en Uriarte al 1500. Ambos recibieron penas de 23 y 20 años de prisión respectivamente por los delitos atribuidos.

De acuerdo a la investigación, los policías le dispararon a quemarropa a Sosa en la puerta de su casa. Su hermano estaba en la vivienda y también abrieron fuego contra él cuando salió corriendo, pero resultó ileso.

El episodio ocurrió al mediodía del domingo 16 de diciembre de 2018. El joven de 25 años pasó cuatro días internado en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria hasta que falleció. En ese lapso, los uniformados fueron imputados y desde entonces permanecen tras las rejas.

Durante el juicio oral y público, el fiscal Adrián Spelta expuso que Franco Villarruel había estado en pareja con la hermana de la víctima fatal y ella sufrió violencia de género. El día del ataque, Sosa discutió con el policía y le rompió el parabrisas del auto con un piedrazo.

El uniformado llamó a sus colegas y fue a buscar a su excuñado, que vivía a menos de una cuadra de allí. En el momento en que iban a detenerlo, los hermanos condenados lo atacaron a balazos.

El juez Rafael Coria y sus colegas Silvia Castelli e Isabel Más Varela condenaron a los Villarruel como coautores de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con el mismo delito en carácter de tentativa. El fiscal Spelta había pedido la misma pena de 23 años para ambos.