Después del asesinato de un excolaborador del presunto narcotraficante Esteban Alvarado, el Ministerio de Seguridad de Santa Fe confirmó que Carlos Argüelles no tenía custodia en el lugar donde lo mataron. Señalaron que había rechazado el ingreso al programa de protección de testigos y vigilaban su domicilio las 24 horas.

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Por el ataque a balazos en el taller donde trabajaba el mecánico detuvieron a cuatro personas a bordo de un Volkswagen Fox rojo en Chacabuco y pasaje Villar. Los sospechosos habían sido perseguidos desde Necochea y Doctor Riva, donde una patrulla policial identificó el vehículo minutos después de la denuncia de la emboscada.

La víctima de 46 años recibió dos disparos en el cráneo mientras se encontraba junto a su familia. Fuentes oficiales precisaron que les habían ofrecido irse de la provincia o mudarse a más de 100 kilómetros de la ciudad, pero Argüelles no aceptó. Ante esta situación habían asignado custodia permanente con un móvil en la puerta de su casa.

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A fines de enero, el testigo que declaró contra su exjefe había sobrevivió ileso a un ataque similar en Gaboto al 5500. En ese momento comentó en una entrevista con La Capital que esperaba acceder a una vivienda donde pudiera seguir trabajando bajo protección “Sé que los fiscales hacen lo posible y tengo fe”, había manifestado.

Adentro del auto secuestrado por el asesinato de Argüelles encontraron un explosivo de fabricación casera.

Desde el Ejecutivo provincial precisaron que adentro del auto secuestrado tras el homicidio encontraron una bomba molotov. De esta manera, una de las hipótesis en torno al episodio es que los agresores habían preparado el explosivo para destruir el vehículo después de la huida.

La primera emboscada en la que intentaron matar a Argüelles ocurrió el jueves 28 de enero y hay 5 personas imputadas por el episodio. El principal sospechoso es Alejandro Muñoz, un joven de 25 años que está en la cárcel de Piñero. La teoría del caso es que “Chucky Monedita” encargó el ataque y la evidencia indica que la banda llegó a contratar a un taxista para seguir los movimientos de la víctima en octubre 2020.