Los videos con niños o animales son los preferidos de las redes y generalmente se convierten en virales ya sea por su gracia o las situaciones divertidas, generando miles de comentarios en poco tiempo. Esta es la historia de Hanga, un perro Komondor, que es la delicia de su dueña y decidió compartir su video con sus seguidores.

Gintarė Bertauskienė es de Kaunas, Lituania, y siempre quiso tener un perro Komondor. De niña, Gintare recibió una postal en la que aparecía uno de estos perros y siempre la conservó. Cuando pudo cumplir su sueño se sintió feliz y ahora es la orgullosa dueña de Hanga, uno de los 2 perros komondor que hay en su país.

Hanga, el perro Komondor que ama nadar (Instagram)

Lo más original de esta raza está en su pelaje exótico. Hay pocas razas de perros que tengan rastas naturales, y el Komondor es una de ellas. Su pelo es largo y espeso, requiere muchos cuidados ya que se le anida en forma de rastas, pero Hanga tiene la suerte de que Gintare, su dueña, sea peluquera de mascotas.

Hanga se convirtió en tendencia en internet cuando se viralizó un video del perro nadando en un lago. Con más de 19 millones de vistas las ganancias que dio se utilizaron para una noble causa: la operación de Hanga.

El original perro también es muy bien recibido por las calles y muchos le piden permiso a su dueña para sacarse fotos con él. "A veces vamos a la ciudad por la tarde, solo para evitar tanta atención," contó la mujer. "Hanga es muy protectora y no confía de los desconocidos. Si hay demasiados, se pone tensa."

Hanga, el perro Komondor que ama nadar (Instagram)

Los komondor son animales de cría para la guarda de ganado, ya que se camuflan entre las ovejas para esperar a sus agresores o depredadores naturales. Son tranquilos como casi todos los pastores pero a la vez muy protectores: si sienten algún peligro defienden a su rebaño con todas sus fuerzas.  Esta raza debe ser entrenada entre los cuatro y los ocho meses para evitar después situaciones peligrosas.

Hanga, el perro Komondor que ama nadar (Instagram)

Cuando nacen no tienen rastas sino son de pelo corto y blanco que, de a poco se convierte en rulos esponjosos y no paran de crecer. A la edad de un año ya comienzan a enredarse los pelos y se van enroscando, por lo que deben ir al peluquero para separarlos. A los cinco años ya su pelo toma la apariencia que tendrá toda su vida.