Cada año se celebra Día Mundial sin Dietas, una fecha que tiene como objetivos principales el crear conciencia sobre el riesgo que pueden correr quienes siguen dietas estrictas, y la importancia de aceptarse a uno mismo.

Por esa razón, el equipo de Rumbos Digital habló con el Dr. Juan Carlos Marcillo Pantoja, Médico especialista en obesidad y miembro de Bionut Obesidad sobre su opinión sobre este día:

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“El día internacional sin dietas nos permite generar conciencia sobre el riesgo que representan ciertos regímenes dietéticos a los que se somete gran parte de la población mundial y que incluso pueden conducir a la muerte de varias personas.

Esta fecha se originó desde 1992, cuando Mary Evans Young emprendió una lucha contra la industria de los productos dietéticos.(Foto: Freepik)

“Si bien la palabra “dieta” proviene del latín diæta, y este del griego δίαιτα (“régimen de vida”), también puede sugerir una abstinencia parcial o toral de alimentos, lo cual con el transcurso de los años ha generado una asociación directa de la palabra “Dieta” con restricción.

Al preguntar a varios pacientes qué sienten al escuchar la palabra “dieta”, refieren que vienen a su mente términos como: “sacrificio, sufrimiento, imposible, insostenible”, lo que nos hace pensar lo difícil y frustrante que es este tema para las personas que presentan exceso de peso.

También, es importante hablar de las alteraciones psicoemocionales, físicas y metabólicas que pueden generar las “dietas” acompañadas de falsos estándares de belleza impuestos por la sociedad, lo cual conduce a enfermedades como la anorexia, bulimia, ansiedad, depresión y deficiencias nutricionales graves, que pueden poner en peligro la vida de las personas, además de afectar el núcleo familiar.

La obesidad y el sobrepeso es una enfermedad y debe ser tratada como tal. (Foto: Freepik)

Es por esto que la sociedad debe entender la importancia de mantener un buen estado de salud, sin caer en tendencias o conductas negativas, que pueden perjudicar a una persona, tratando de evitar seguir “dietas milagrosas”.

Por último, comprender que la obesidad es una enfermedad crónica, que debe ser afrontada de forma responsable, dejar de verla como una “condición” y darle la importancia que se merece, realizando un tratamiento multidisciplinario, con acompañamiento médico, nutricional y psicológico.

Tenemos que celebrar este día sin pensar en dietas, entendiendo que no hay alimentos malos, que cada alimento tiene un valor nutritivo que brinda salud a nuestro cuerpo, que una comida puede ser deliciosa y sana a la vez, que el ejercicio físico siempre será nuestro aliado y, sobre todo, que debo aceptar mi cuerpo y buscar siempre mi propia versión saludable, sin compararme con el resto.”

Más que “dietas milagrosas”, crear hábitos saludables

La nutricionista Mayra Aguayo también nos dio su visión sobre las “dietas milagrosas” y los hábitos saludables:

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Dieta de la luna, de la lechuga, del huevo, detox, líquida, disociada, de la sopa, de la avena, de la NASA, del limón; la dieta secreta de algunas celebrities y quién sabe cuántas más se agregan a cada momento.

La lista es interminable. La cultura de la dieta y de la imagen lleva décadas y continúa vigente. Pero, ¿qué pasa con la salud física y mental que, a veces, no está necesariamente a la vista? ¿Cuánto dinero, tiempo, energía, ilusiones perdemos al perseguir “modelos” e ideas de “belleza”?

Las "dietas milagrosas" prometen resultados de forma rápida prohibiendo el consumo de algunos alimentos. (Foto: Freepik)

“Operación verano”, “Decile chau a la celulitis”, “Opciones para que desaparezca ese rollito”. Filtros y ediciones en aplicaciones y redes sociales. Fotos editadas en revistas y medios gráficos al punto de no reconocer a la persona fotografiada. ¿Qué mensaje estamos dando “inocentemente”, sin poner registro del impacto que esto puede generar, sobre todo, en niños, niñas y adolescentes?

La cultura de la dieta dejó más confusión que otra cosa. Y nos alejó a todos del propio concepto de la palabra: “dieta” no es más que el conjunto de alimentos que consumimos cada día. Nos alejó de la idea fundamental de lo que representa el alimento: nutrientes que nos permitan desarrollar nuestro potencial físico y mental, nuestra salud.

De cada “dieta” (en realidad, régimen) que los consultantes probaron en el afán de perder peso, arrastran una serie de mitos y miedos a alimentos o grupos de alimentos que los lleva a restringir ciertos nutrientes. El daño de alternar períodos de limitación del consumo de calorías y nutrientes, con períodos de excesos de alimentos chatarra (altos en calorías sí, pero también bajos en nutrientes) dejan como resultado, además de una buena dosis de frustración y culpa, una deuda creciente de nutrientes vitales.

Hay que darle la bienvenida al concepto de alimentación saludable.(Foto: Freepik)

El nuevo concepto al que queremos darle la bienvenida es al de alimentación saludable; una que aborde la alimentación desde la salud, el compartir, el disfrute, atendiendo de forma integral sin tratar de que encaje en ninguna otra cosa que no sea esa persona, en ese momento, con una necesidad puntual.

El Día Internacional sin dietas viene a recordarnos que la alimentación y el vínculo con ella, así como el vínculo con nuestra imagen corporal, no debería ser un padecimiento. Que en el nombre de las “dietas”, muchas personas perdieron su salud y hasta su vida. Cada vez más lejos de esto debemos estar. Bienvenido entonces, el concepto de alimentación saludable.”