La última semana del juicio que busca esclarecer el asesinato de Leonor Gine declararon testigos que se refirieron a la adicción que el principal acusado, Agustín Morales (nieto de la víctima), padece con las drogas y que, según relataron sus propios padres, comenzó durante su adolescencia.

Durante la jornada del lunes, los jueces y las partes escucharon la declaración del mejor amigo de Morales, quien contó que una mañana el acusado llamó a la puerta de su casa como a las 8. Él dormía y lo atendió su mamá. Ella lo fue a despertar y le dijo: “Está Agustín afuera. No salgas porque lo veo raro”. Entonces él lo atendió por la ventana.

Leonor Gine junto a su nieto, Agustín Moralesviral | viral

El testigo refirió que lo vio “pasado de vueltas”, es decir, amanecido y con señales de haber estado tomando o drogándose. Comentó que Agustín le pidió $500 pero él le dijo que no le iba a dar, que solo le iba a prestar para que se tome un remis hasta la casa de su abuela. También dijo que sabía de las adicciones de su amigo y que su problema principal era la cocaína pero que nunca lo vio violento ni cegado.

Sobre la relación de Morales con su abuela aseguró que era muy buena, que se amaban y que era recíproco. Consideró que, no obstante, cuando ella tenía que ponerle límites lo hacía. Describió a Morales como un chico amable, compañero y capaz de reconocer sus errores cuando se equivocaba.

También declaró un ex administrador del consorcio del edificio donde residía Leonor Gine. El testigo de la querella aclaró que al momento del hecho ya no desempeñaba esa labor, pero sí conoció a Agustín Morales porque antes ya había residido durante una temporada con su abuela.

Dijo que los vecinos elevaron reclamos porque el acusado entraba y salía a altas horas de la noche y dejaba en la escalera residuos de marihuana y preservativos usados. Contó que en una ocasión le avisaron que Morales se encontraba en el palier, en ropa interior. Cuando fue a verificar lo encontró como adormecido. Llamó a la puerta del departamento de su abuela y entre ambos lo hicieron entrar. Después de este episodio, Gine lo llamó para decirle que se quedara tranquilo porque su nieto se iría del departamento. Efectivamente así fue: al poco tiempo el acusado se mudó de allí.

Durante la jornada declararon también dos médicos psiquiatras. Uno de ellos, un profesional del Hospital del Milagro, sostuvo que en una oportunidad Agustín Morales estuvo internado por orden judicial en la Unidad de Desintoxicación del nosocomio. Llegó acompañado por policías. En ese momento presentaba un policonsumo (pasta base, alcohol). Dijo que no tenía conciencia de su enfermedad, no le interesaba hacer el tratamiento y se fugó del hospital, por lo que se elevó un informe a la justicia.