Semanas atrás, el exsacerdote Agustín Rosa Torino fue condenado a 12 años de prisión efectiva por abuso sexual en un juicio donde algunos testigos declararon haber sido víctimas de las aberraciones del religioso creador de la congregación Discípulos de Jesús San Juan Bautista.

En el alegato previa a la sentencia, la fiscal penal Verónica Simesen de Bielke había solicitado la pena de 22 años, y no quedó conforme con la condena final. Es por eso que presentó un recurso de amparo al considerar que el Tribunal cometió un vicio esencial respecto a la dosificación de la condena y consideró su decisión “causa un gravamen irreparable e insubsanable”.

Agustin Rosa Torino\u002E (Web)

Simesen de Bielke hizo hincapié en que deben tenerse en cuenta la naturaleza de las acciones y los medios utilizados por el sacerdote; además de la necesidad de considerar la extensión del daño físico y psíquico grave y el menoscabo moral y espiritual causado a las víctimas. Agregó que Rosa Torino hizo uso de su posición y de la influencia que su rol y status le otorgaban dentro del Instituto, como medio para ejecutar los abusos sexuales.

“Los fundamentos esgrimidos por el Tribunal, al partir del mínimo de la pena que fue graduada en función de diversas circunstancias, demuestran una falta de consideración sobre los parámetros en los que el Ministerio Público Fiscal sostuvo la aplicación de una pena sensiblemente superior”. detalló la fiscal penal.