Meses atrás, la jueza Ada Zunino interpuso una medida que prohibía a los hermanos Gustavo y Marisa Peñalva acercarse a la Ciudad Judicial de ejercer actos de violencia psíquica contra jueces y fiscales que intervinieron en la causa que investigó la muerte de Luján y Yanina. La decisión de la magistrada indignó a la familia Peñalva que, a través de su abogado Pedro Arancibia, presentó un recurso de apelación a la medida.

YANINA Y LUJÁN. Fotos publicadas en Facebook.

Finalmente, el Tribunal de Impugnación dejó subsistente la prohibición de acercamiento físico de los Peñalva a los jueces y fiscales, pero razonó que esta prohibición no puede practicarse en la Ciudad Judicial. En este punto en concreto, el Tribunal dice que la prohibición de acercamiento tiene como finalidad resguardar a las personas que aparecen como víctimas del delito de amenazas -jueces y fiscales- lo que claramente está cubierto en los edificios públicos del Poder Judicial y Ministerio Público Fiscal, ya que estos lugares se encuentran dotados de cámaras de vigilancia, como así también de personal de seguridad privada y pública -empresa Guardián y la Policía de la Provincia-, no solo en áreas comunes sino también en sus propias dependencias.

Al respecto, Arancibia indicó que quisieron ponerle una especie de bozal o censura a los Peñalva y por eso el fiscal Marcos Molinatti le había pedido a la jueza Ada Zunino este tipo de cosas bajo el argumento de que sentían amenazados pero en realidad era una “burla”.