Elizabeth Gómez Alcorta, ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad del Gobierno Nacional, habló del caso de Miranda Ruíz, la médica de Tartagal que fue denunciada e incluso detenida durante algunas horas, por realizar un aborto legal en el hospital Juan Domingo Perón, de esa localidad salteña.

Para la ministra Gómez Alcorta, lo sucedido con la médica “ocupa un lugar importante de disciplinamiento, sobre todo, para grupos reaccionarios”.

En diálogo con el medio local “Salta 12″, Gómez Alcorta señaló que hay una persecución y criminalización contra la médica. También dijo que el caso muestra la intención de “disciplinamiento a los profesionales de la salud” que cumplen con la Ley.

“El simple hecho de que haya sido detenida por una imputación inicial es algo irracional”, dijo la ministra, que agregó que su detención “no se puede justificar por medio del derecho de ninguna manera”.

Hace algunos meses, Miranda Ruiz dio una entrevista para “Radio Nacional Salta” y desestimó cualquier posibilidad de que se la acuse de obligar abortar a una paciente, porque el procedimiento que se utilizó es con pastillas y por lo tanto autoadministrado.

“El tratamiento para interrumpir el embarazo es autoadministrado, se pone la pastilla, Misoprostol, abajo de la lengua media hora y después hay que tragarla. Eso se hace cada tres horas hasta que se produce la expulsión, así es el tratamiento. No se hace por quirófano, no se hace por vía vaginal, porque es más incomodo, que alguien me explique cómo hago yo para obligar a una mujer para que haga ese tratamiento”, señaló la profesional durante la entrevista.