Terminó julio y con él también el receso invernal en San Juan. En este marco, desde el sector turístico afirmaron que fue un mes muy positivo en cuanto a la llegada de visitantes a la provincia y también por el movimiento interno.

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Según publicó Diario de Cuyo este lunes, desde las oficinas de Turismo de los cuatro principales departamentos turísticos de San Juan afirmaron que las actividades recreativas tuvieron muy buena participación. Así es como Calingasta, Iglesia, Valle Fértil y Jáchal volvieron a picar en punta en cuanto a la ocupación hotelera y también en cuanto a la actividad turística. Según un relevamiento realizado por el medio mencionado, la ocupación turística durante las vacaciones de invierno fue del 89%, lo que superó ampliamente las expectativas de los prestadores.

Por el protocolo Covid-19, el sector tuvo su plaza hotelera reducida, pero a pesar de eso el balance que hicieron fue más que positivo. Calingasta y Jáchal fueron los departamentos en los que hubo mayor movimiento de turistas, mientras que en Jáchal la ocupación promedio fue del 95% en julio. Según Daniel Pérez del complejo CyC Jáchal, “este mes, el movimiento fue bastante bueno comparado con todo lo que venimos pasando. Hacía mucho que no había tanta afluencia como ahora. La mayoría de las personas que llegaron de otras provincias fueron de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires”. Además, otros prestadores afirmaron que en promedio las personas se quedaron dos días en ese departamento.

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Roxana Illanes, directora de Turismo de Jáchal, afirmó que “los prestadores privados pudieron trabajar muy bien. Hubo muchas actividades y el trekking fue una de las más solicitadas”. En Calingasta la ocupación rondó el 92% y se destacaron el turismo astronómico y la capilla de la Virgen del Carmen. En Valle Fértil y en Iglesia también se registró mucho movimiento turístico, con una ocupación del 90% y del 80% respectivamente. “Tuvimos muchas promociones y creemos que eso atrajo muchos turistas, sobre todo de otras provincias. Vemos que la gente busca precios y busca cabañas para poder cocinar en el lugar. Es por esto que el rubro gastronómico estuvo flojísimo”, contó Fany Perna, de Cabañas Cuesta del Viento a Diario de Cuyo.