Hace tiempo ya que las estafas virtuales son más comunes de lo que uno desearía. Si bien previo a la pandemia, ya se realizaban estas prácticas, con la llegada del virus y el encierro, los delincuentes se hicieron fuertes en esta rama a partir de una virtualidad casi obligada. Y San Luis no fue la excepción.

Más bien, todo lo contario. Fueron conocidas decenas de estafas a usuarios del banco Supervielle a la que les vaciaron sus cuentas en reiteradas oportunidades.

David Fuentes, titular del Departamento de Delitos Complejos del Poder Judicial de San Luis, explicó cómo creció en esta época la cantidad de delitos virtuales en la provincia. De esta manera, aludió que, en los últimos dos años, se elevaron un 100%.

Estafas virtuales.

“Habían aumentado con un ritmo sostenido, pero sobre el inicio de la pandemia crecieron considerablemente. Es algo que se da en el plano nacional y que rota en diferentes provincias. Es decir, los mismos grupos delictivos y las mismas modalidades rotan según la época del año”, explicó Fuentes en un informe realizado por El Diario de La República.

“Modalidades” de los Ciber Delitos:

De acuerdo a lo que relató el ingeniero en telecomunicaciones, los modus operandi más comunes son los robos de datos de tarjetas de crédito o débito, con los cuales se realizan gastos en compras extrañas. El problema es que las víctimas advierten las estafas cuando ya se han materializado los movimientos.

  • Robo de cuentas de WhatsApp

Por lo general comienzan con el pedido de un código recibido por SMS, mediante argumentos convincentes y la mención de importantes empresas u organismos.

  • Suplantación de identidad

Puede originarse en cuentas de Instagram, Facebook o WhatsApp. En esta última red social se desarrolla desde otro contacto que, por lo general, se hace pasar por alguien cercano, como un amigos o pariente.

Luego, envían un mensaje de texto donde remarcan que cambiaron el número de celular para que la víctima agende el teléfono. Así, valiéndose de su confianza, le piden dinero prestado u ofrecen venderle dólares a precios muy tentadores.

Robo virtual (Imagen ilustrativa).

Qué hacer ante una estafa virtual

Los delitos informáticos crecen día a día y los hacedores encuentran nuevas vetas de acuerdo al contexto. Por eso, Fuentes recomendó, frente a un llamado, un mensaje, un correo electrónico o cualquier tipo de comunicación dudosa, intentar ser indiferente hacia la misma.

Hay que entender que el universo de personas a estafar es tan grande que, si uno ofrece un poco de resistencia, los delincuentes prefieren no perder tiempo y pasar al siguiente intento”, explicó.

Además, el ingeniero afirmó que, en muchas situaciones, los robos se materializan, pero no llegan a la instancia judicial. Por ello, destacó que es importantísimo recurrir a la Justicia. Si bien la acción puede o no llegar a buen puerto, lo más importante es que se genera el cuidado del otro y, de alguna manera, se hace prevención.

El Poder Judicial cuenta con un sistema informático que garantiza el acceso a la Justicia y que permite concretar denuncias de manera remota en la página https://midenuncia.justiciasanluis.gov.ar/

Robo virtual (imagen ilustrativa).

Qué hacer para evitar una estafa virtual

Los engaños se suelen desarrollar bajo cualquier excusa. Pero, por lo general, se trata de suplantaciones de identidad. Es decir, se hacen pasar por alguna persona.

Un aspecto clave es que hay información personal que puede estar alojada en determinados organismos y que es factible de vulnerabilidad. A partir de allí los delincuentes juegan con nombres personales, números de documento, direcciones, números de patentes de vehículos, etcétera.

En otros casos pueden aludir a argumentos referidos a la vacunación o a algún trámite específico. Entonces, lo ideal es corroborar que lo que se dice sea veraz.

Estafas virtuales (imagen ilustrativa).

Recomendaciones y concejos contra las estafas virtuales

Fuentes brindó algunos concejos. Uno de ellos tiene que ver con el tiempo. Por lo general, los estafadores utilizan estrategias para que la víctima esté vulnerable y se encuentre en una situación de apuro. Pero no hay que dar lugar a la prisa.

Otro concejo es que no hay que creer en premios o promociones fantásticas. Ya nadie regala nada porque sí. Se inventan sorteos o promociones extraordinarias que no son verdad y en los que la gente ni siquiera se ha anotado para participar.

Por otro lado, en el caso de que se hagan pasar por conocidos, la prueba infalible es la fe de vida: mensajes de texto puede escribir cualquier persona en nombre de otra, pero con un audio o una videollamada es difícil el engaño.

Fuente: El Diario de La República