En el tramo final del juicio por el asesinato de Nélida Villar hubo una novedad, en el cotejo de ADN de las muestras extraídas del cuerpo de la víctima y la ropa dieron como resultado la presencia de un perfil genético de mujer, pero no es de lucía Carrasco, imputada por el homicidio.

Además también se confirmó la presencia de ADN del otro imputado, Abel Vázquez, esposo de Carrasco y amante de la joven asesinada.

Durante la mañana de este jueves se dieron a conocer los resultados de las pericias realizadas por el laboratorio de Huellas Genéticas que analizó y cotejó muestras extraídas del cuerpo y las prendas de vestir de Nélida Villar, encontrada muerta el 7 de mayo de 2013 en el cerro San Ceferino en Malargüe.

Los resultados confirman la presencia del perfil genético de Abel Vázquez, imputado por homicidio agravado por el vínculo. El acusado había reconocido ante el tribunal que ese día había tenido relaciones sexuales con la joven.

Toma de muestras de ADN a Abel Vázquez

Pero la novedad en las pericias de ADN fue la presencia de un perfil genético femenino pero que no se corresponden ni con la víctima, ni con la acusada, Lucía Carrasco.

La mujer está imputada en la causa por homicidio simple u homicidio por emoción violenta ya que se piensa que pudo haber participado del ataque luego de descubrir a su pareja y Villar manteniendo relaciones sexuales.

Las pericias de ADN las había solicitado el fiscal Pablo Peñasco la semana pasada. Durante la presentación de los resultado, el doctor Miguel Marino a cargo del laboratorio confirmó la presencia de dos pelos cuya extracción genética arrojó como resultado que “se trata de un perfil genético femenino no identificado y estaríamos ante dos perfiles genéticos femeninos diferentes”, indicó Marino.

Con este escenario por delante, el fiscal Javier Giaroli que hace las veces de abogado de la familia Villar, solicitó que se cotejen esos perfiles desconocidos con los de las hermanas de Nélida.

El celular de la víctima

Entre las pericias solicitadas por la fiscalía también se encargó el análisis del celular de la víctima.

Sin embargo el estado en el que fue encontrado el teléfono impidió lograr un análisis pormenorizado del aparato y su contenido.

Hasta el momento, las pericias tecnológicas se han visto obstaculizadas dado que los golpes o incluso la sangre de la propia víctima, pudo haber dañado la batería.

La unidad de Apoyo para la Investigación Fiscal (UDAPIF) realizará un nuevo intento por analizar el aparato para la obtención de nuevas pruebas. Esta medida se realizaría este mismo jueves por la tarde.