Al momento de construir una casa, las personas tienen muchos aspectos en cuenta, como el diseño, la ubicación y la luminosidad, aunque uno de los más importantes son los materiales con los que se realizará la propiedad. Con una tendencia hacia lo ecológico y renovable, son cada vez más los que apuestan por la vanguardia, como es 3C Tandil, que diseñaron bloques hechos de botellas de plástico que se colocan en una estructura hecha con bastidores de madera para así crear nuevas viviendas sustentables.

Juan Rodriguez Burgués y Mauricio Sarghini, dos amigos que a fines de 2020 y en plena la pandemia, decidieron apostar por una nueva forma de hacer viviendas. Foto: Juan Burgués

Reciclar, reducir y reutilizar, esos son los tres principios de Juan Rodriguez Burgués y Mauricio Sarghini, dos amigos que a fines de 2020 y en plena la pandemia, decidieron apostar por una nueva forma de hacer las estructuras de los hogares. Todo comenzó con la intención de llevar a un nivel superior una idea que empezó en sus hogares: la clasificación de residuos. “Sentimos la necesidad de hacer algo más que la separación de la basura, queríamos dar valor agregado a través de un proyecto que estuviese ligado a lo sustentable”, reconoce Juan.

El emprendimiento que realizan los jóvenes de 35 años surgió por el trabajo hecho en Córdoba por la empresa 3C Construcciones lo que los motivó a aplicarlo en Tandil. “Somos una empresa de triple impacto en lo económico, ambiental, pero también en lo social”, confiesa Rodriguez Burgués, que reconoce que junto a su colega advirtieron que en muchas casas y negocios de la ciudad existía la voluntad de volver a usar los plásticos tras su consumo y que no había una entidad que se encargara de hacer casas de este tipo.

Así lucen las casas hechas con bloques compuestos por botellas recicladas. Foto: Lucas Recalde

Es por ello que 3C Tandil toma este tipo de materiales y los utilizan dentro de un proceso productivo que permite generar “Bloques 3C”, que se usan como relleno en los muros de propiedades hechas con madera. “Esto permite evitar muchísima contaminación y también crear puestos de trabajo genuinos en poblaciones vulnerables, ya que las tareas pueden ser desarrolladas por cualquier persona con instrucciones mínimas”, aclara Juan.

Más barato y menor tiempo de construcción, las ventajas de las “casas de plástico”

Este tipo de construcciones ofrecen muchos beneficios, entre ellas, sus bajos costos de producción y el poco tiempo que se necesita para su armado. En el proceso se aprovechan las propiedades de los plásticos y se incorporan en el armado de los bastidores maderas descartadas, como pueden ser la de los pallets, a las que se les aplican aceite usado para darles protección.

Cabaña hecha con bloques de plástico en Candonga, Córdoba. Foto: Lucas Recalde

Otra de las claves es que es un material de construcción altamente amigable con el medio ambiente, ya que no consume energía eléctrica ni agua, como sí puede ser el cemento. “Permiten solucionar un problema de nuestro tiempo que es el acceso a la vivienda a través de una tecnología de gran calidad a un menor costo”, remarca Juan.

Cómo es el armado de los bloques

Los bloques se arman luego de un proceso de separación entre distintos tipos de plásticos. “Los que pertenecen al mismo grupo los prensamos y así obtenemos fardos, que luego se fijan en bastidores de madera”, precisa Rodriguez Burgués. Estos bloques se llevan a la construcción y allí se encastran en una estructura de madera, lo que permite reducir costos y tiempo.

  1. Separación de los distintos tipos de plásticos: se organizan las botellas por un lado y el resto de acuerdo a su tipo
  2. Prensado: con ayuda de la prensa se los comprime y ata, lo que permite obtener los fardos
  3. Preparación del bastidor: se cortan las maderas y se las lubrica con aceite usado para darles protección.
  4. Armado de los bloques: a través del uso de una bastidora y clavadora, los fardos quedan dentro de la estructura hecha con madera.

Si bien resulta extraño hablar de casas hechas con “basura”, hay muchos aspectos positivos, ya que lo que hoy consideramos descartable puede conservar propiedades que lo pueden convertir en insumo para brindar muchas y nuevas oportunidades. “El objetivo más amplio es mostrar que hay otra manera de hacer las cosas. Dar oportunidades a personas que no las tienen, y que tristemente, en muchos casos, también son consideradas descartables por la sociedad”, advierte Burgués.