El gobernador, Osvaldo Jaldo, participó esta mañana del Solemne Tedeum por los 212 años de la Revolución de Mayo, que estuvo presidido por el obispo auxiliar de Tucumán, monseñor Roberto Ferrari.

En el inicio de la homilía, Monseñor Ferrari recordó que el “Te Deum, que es un antiguo himno de la Iglesia. Un himno de Acción de Gracias que acompañó a la Patria desde el comienzo de su proceso de independencia. La Junta de Mayo, que asumió la soberanía del pueblo, ordenó esta celebración con la mayor solemnidad posible y se celebró en la Catedral de Buenos Aires, el 30 de mayo de 1810″.

En otra parte de la lectura, el Arzobispo Auxiliar indicó que la pandemia de Covid-19, que enfrenta desde hace dos años la humanidad, junto con la guerra y las realidades sociales duras, “nos han hecho y nos hacen sufrir, pero “si dejamos que ese dolor nos cambie, saldremos mejores, en cambio, si nos atrincheramos, saldremos peor”.

Además, remarcó: “No puede ser que lo vivido y lo que vivimos en todo este tiempo no nos cambie, no podemos volver a ser los mismos, nuestra Patria, los modelos económicos, la política, no pueden volver a ser iguales”.

En esa línea, sostuvo que “la era moderna que impregna la gesta de mayo, sobre todo con los baluartes de la igualdad y la libertad, ahora necesita, más que nunca, el impulso renovado y convencido de la fraternidad para enfrentar los nuevos desafíos que tenemos por delante”.

Llamó a construir una “civilización nueva”, pero indicó “para eso necesitamos trabajar unidos por el bien común de todos y cada uno de los argentinos, porque el bien común, que no es la suma de bienes individuales, sino el que le da lo necesario, lo que es justo, lo digno, a cada uno”.

Asimismo, Ferrari dijo que “si es verdad que la Patria es nuestro lugar común, qué importante es que reorganicemos la manera en que vivimos juntos. Como un tiempo de recuperar valores, el de la vida, en todas sus etapas, el cuidado de la naturaleza, de la dignidad de la persona, del trabajo, de los vínculos”.

Y allí llamó a tener una “dignidad compartida” que intente salir de “la cultura del descarte, que considera a los ancianos, los desocupados, los discapacitados y los no nacidos como sobrantes para nuestro bienestar”.

El Mandatario estuvo acompañado por su esposa, Ana María Grillo; el vicegobernador, Sergio Mansilla; el vicepresidente primero de la Legislatura, Regino Amado; el intendente de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro; los diputados nacionales, Rossana Chahla y Agustín Fernández; y la senadora nacional, Beatriz Ávila.

También participaron los miembros de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán: Daniel Leiva (presidente), Antonio Estofán (vocal decano), Eleonora Rodríguez Campos (vocal), Claudia Sbdar (vocal) y Washington Navarro Dávila, ministro Pupilar y de la Defensa.

Asistieron, además, los ministros y ministras del Poder Ejecutivo: secretaria General de la Gobernación, Silvia Pérez; Carolina Vargas Aignasse (Gobierno y Justicia), Juan Pablo Lichtmajer (Educación), Lorena Málaga (Desarrollo Social), Álvaro Simón Padrós (Desarrollo Productivo), Eugenio Agüero Gamboa (Seguridad), Miguel Acevedo (Interior) y Miguel Ferré Contreras (secretario ejecutivo Médico del Sistema Provincial de Salud).