El impacto de los más de 150 milímetros caídos en cortos periodos de tiempo fue analizado por el gobernador, Osvaldo Jaldo, en una supervisión aérea y terrestre por las zonas del sur y este de la provincia, afectadas por las intensas precipitaciones de las últimas horas.
Visitas a localidades críticas como Alto Verde y Alpachiri, a 80 kilómetros al sur de la capital. Allí el mandatario dijo: “En lo que va de enero han caído casi 600 milímetros en algunas zonas; no hay infraestructura que resista ese caudal sin resentirse. Sin embargo, estamos trabajando en los cauces incluso sin tener ‘piso’ firme, arriesgando maquinaria y equipos porque la prioridad absoluta es la seguridad de las familias y la integridad de los pueblos. El Estado está presente donde la naturaleza desborda”. También vinculó “la situación a la crisis climática global, señalando la disparidad de fenómenos en el país como los incendios en el sur y las inundaciones en el norte, instando a mantener la operatividad permanente. Nuestros equipos están en el territorio. Queremos llevar tranquilidad: la prioridad absoluta es la familia y la conectividad de las localidades”.
Además, analizó que en Alpachiri, “ha caído más de ciento cincuenta milímetros anoche, en pocas horas. En esa situación es difícil contener esos caudales de agua”.


























