En las últimas horas se dio a conocer que una mujer de la ciudad de Cipoletti se compró un auto y lejos de ser una “buena noticia”, se convirtió en una pesadilla para ella. La vecina decidió adquirir un vehículo usado, y sin saber el pasado del mismo, al primer control policial que atravesó, no lo pasó y le secuestraron el móvil.

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El hecho se dio a conocer en las últimas horas, dado que la mujer que compró el vehículo debió iniciar un juicio civil para recuperar el dinero que había desembolsado en la compra de un Fiat Uno modelo 2000.

La mujer junto a su familia decidió adquirir el auto y firmar un boleto de compraventa, posterior a esto, el vendedor se los entregó junto a todos los papeles para realizar la transferencia, pero no pasó la verificación policial, por lo que ella junto a su pareja le iniciaron una causa penal.

Según informó VDM, el precio pactado por el Fiat Uno 1.3 cilindradas, 3 puertas, año 2000 fue de 55 mil pesos, y uno de los requisitos para realizar este tipo de trámite consistió en llenar el formulario 12. Ante esto, cuando la pareja de la mujer asistió a la Policía para hacer llenar el informe advirtieron que el coche presentaba ciertas anomalías en el número de identificación en cuanto al grabado y la base en los grabados de cristales.

Compró un auto y se lo secuestraron por robado. Foto: LM Neuquén

Al detectar estas falencias, efectivos realizaron una pericia posterior donde dieron cuenta que además de los cristales adulterados, la luneta del auto pertenecía a otro Fiat Uno denunciado como robado.

Posterior a esto, la mujer que ya había hecho la transferencia del dinero, se quedó sin la plata y sin el auto, siendo que el coche quedó secuestrado.

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Afortunadamente, al denunciar al vendedor, la víctima promovió un juicio por daños y perjuicios en sede civil, y logró conseguir una indemnización por el monto que pagó, más intereses, más el daño moral, lo que significa un total de 227.626,45 pesos.