En los años que uno tiene trabajando en el negocio de los reproductores, ya sea para uno o para terceros y viendo otros trabajos, se nota una tendencia casi absoluta en un criterio de selección de los animales llamado “superiores” que nos pone en una vereda cada vez más lejana. Digo casi absoluta no total.

Es necesario separar, me parece, las acciones de análisis y detección de padres y madres importantes o “superiores” de los animales que se venden, es decir, lo que uno hace o fabrica genéticamente versus lo que son los productos para vender.

Como los cabañeros, siempre han tratado de hacer genética, como un cocinero que crea recetas, muchas veces con elementos hechos por uno mismo, de su propia huerta y también usando a veces, materia prima comprada, pero con el tiempo, cada vez los insumos son todos propios (inbreeding). ¿Criador y creador son palabras muy cercanas, no es cierto?

El silaje de maíz o sorgo es una excelente herramienta nutricional para engordar novillos. (Agroconsultas)

También están los modelos de usar las recetas de otros criadores y hacer lo que ellos hacen, como un “enlatado”, lo que llamo “copia y pegue”, respetable, pero no creo que nos complazca ya que se puede sentir que una parte de la función integral no se estaría cumpliendo.

Ahora bien, una vez definido un modelo a buscar, el tipo de animal, la selección a hacer, tanto por convencimiento como por necesidad, cuanto más cercano se desarrolle el trabajo, confrontando a la realidad de lo que irían a hacer esos reproductores, el nivel de fracaso se achica y el acercamiento a ser eficaz, es cada vez mayor. Precisión podría ser la palabra adecuada.

Si un criador tiene un feed lot, y ese es un negocio principal, quizás lo más apropiado sea que tenga su plantel de vacas dentro de un corral, comiendo lo que comerán los novillos y vaquillonas que engordara y seleccione allí dentro, sus toros, su reposición y todo el ciclo a lo que más le acerque a su producto final.

¿Suena extraño no?

En muchos casos en que se defienden los modelos pastoriles, desde siempre no desde que son una moda actual, que ojalá dure y crezca, se ha insistido en la detección de animales superiores dentro de esos modelos.

Animales a pasto, haciendo una buena selección de genética previa .(Gentileza Caprove)

Ahora bien, que pasto? ¿Cuanto? No dejan de ser modelos pastoriles pasturas y alfalfares como también los campos de cría, alquilados, pastoreos sobre festucas enfermas, pelo de chancho, en fin, lo que suele pasar y vivir un ganadero que da pelea a los momentos brillantes agrícolas, los “subsidios” y otras cuestiones más.

Como dije anteriormente, el convencimiento y la necesidad pueden ser factores que lleven las cosas para un lado y para otro.

Por eso, lo mejor de la “detección” de esos animales superiores, suele hacerse sobre aquellos que, pese a las condiciones extremas se hayan destacado en forma absoluta. Todos nuestros padres, seguramente han sido terneros destacadísimos en circunstancias alejadas de la abundancia de pasto, tanto de calidad como de cantidad. Por supuesto que esos animales cuando se encuentran con una oferta forrajera superior, son los que se destacan, nuestro último reaseguro de esto se da en las pruebas pastoriles donde dichos toros “volaron” en ganancia diaria a pasto.