El intendente Martín Llaryora firmó el decreto que dispone la exoneración (despido) del agente Nelson Cuello y envió el instrumento legal al Concejo Deliberante a los fines de su conocimiento y ratificación.

Cuello se desempeñaba en el área de Espacios Verdes y fue despedido a causa de los desmanes ocurridos el pasado 30 de octubre, cuando en el marco de una manifestación del Suoem, la persona mencionada puso en riesgo la integridad física de transeúntes, fuerzas policiales y vecinos de la ciudad, empleando elementos que poseen un alto nivel de peligrosidad y configuran la utilización de armas impropias, como lo es un "mortero casero".

Al menos seis policías terminaron heridos y siete manifestantes detenidos. (Foto: Pedro Castillo)

Con la ley en contra

En primera medida, el inciso 24 del artículo 86 de la Carta Orgánica Municipal, dispone que el Departamento Ejecutivo Municipal debe adoptar, en caso de grave peligro público, las medidas necesarias y convenientes, con oportuno conocimiento del Concejo Deliberante.

A su vez, el Estatuto del Empleado Municipal, Ordenanza 7244 y sus modificatorias, establece en su artículo 44 que el empleado municipal tiene el deber de observar en el servicio y fuera de él una conducta decorosa y digna de la consideración y confianza que su condición de agente público exige, teniendo responsabilidad administrativa y patrimonial.

En tanto que la Ordenanza 10754 Código de Ética para el ejercicio de la función pública establece que el mismo se aplica a todas las personas que ejercen la función pública en todos sus niveles y jerarquías, en el ámbito de la Municipalidad de la ciudad de Córdoba y determina entre otros deberes "observar frente al público, en el servicio o fuera de él, una conducta correcta, digna y decorosa…evitando comportamientos que puedan socavar la confianza del público en la integridad del funcionario y de la institución a la que sirve".